Mírate de otra manera

Este fin de semana pasado he estado de nuevo en Zaragoza, en el curso que dirijo de “Experto Superior en Coaching Profesional”. Como sabes, el Viernes por la mañana tutelo sesiones de Coaching a los alumnos y luego, cada fin de semana viene un profesor diferente. Esta vez vino Pedro Ferreras, un gran Coach, que les mostro la importancia de empoderar al cliente, para lograr que sea capaz de ver sus fortalezas y sus recursos, aquellos que tiene dentro para ser capaz de lograr su objetivo.

Y también les habló de la importancia de que el Coach también sea capaz de ver sus fortalezas y sus recursos (las suyas, las del Coach). Está demostrado científicamente que el cerebro tiene un tipo de neuronas, llamadas “neuronas espejo”, que “copian” lo que ven. Realmente los niños pequeños aprenden así: observando y copiando lo que han visto. Por eso, si el coach es capaz de ver sus fortalezas, mostrará una forma de ser que las neuronas espejo del cliente comenzarán a copiar.

Me llama bastante la atención que, por nuestra educación, a la gran mayoría de las personas, nos cuesta muy poco decir nuestras debilidades, o nuestros fallos. Sin embargo, si nos preguntan cuál es mi fortaleza, o ¿qué hago muy bien?, o ¿en qué soy especial?, mmmmm eso nos cuesta bastante responder a la gran mayoría.

Y sin embargo, cuando la persona recibe el regalo de esa pregunta y se ve obligada a responder a esa pregunta (¿en que eres especial?), aunque le cuesta mucho, cuando consigue encontrar la respuesta toda su fisionomía cambia, su cara, sus hombros, sus manos, sus piernas, su sonrisa,… ¡¡todo cambia!!

Y cuando otras personas nos hacen el regalo de escribirnos (o de decirnos) por qué piensan que yo soy especial… ¡¡Cómo cambiamos!! Cada vez que he hecho ese ejercicio a distintos grupos, el grupo ha salido renovado, con la sensación de haber vivido el “día de Reyes” en un día cualquiera del año. Todavía me llama de vez en cuando una participante de una formación que impartí hace ya más de 7 años y me dice que fue la formación que más le llamó la atención y que más dentro le tocó. ¿Por qué? Porque recibió el regalo del grupo que veía lo que le hacía especial.

A veces me da pena que a los niños pequeños los papás, los maestros, los abuelos, sigan educándoles en ver sus debilidades y en ayudarlas a vencerlas. Eso está bien, no lo niego. Pero, ¡¡está mucho mejor ayudarles a encontrar sus fortalezas y mostrarles cómo pueden llegar a la Excelencia trabajándolas para mejorarlas!!!

Voy a poner un ejemplo: imagínate un equipo de baloncesto. El jugador “base”, suele ser el más pequeño en altura de todos. Si se centrara en intentar llegar a la canasta más que el “Pivot” (que suele ser el más alto de todos y el más fuerte muscularmente), ¡¡qué mal lo pasaría!! Estaría luchando continuamente con su debilidad,… y acabaría agotado… y lo que es peor: sin éxito. Sin embargo, si el “base” se centra en sus fortalezas, tales como: buen manejo de balón, visión de juego, capacidad de dar buenos pases y buena velocidad, comenzaría a brillar y gracias a él su equipo acabaría ganando.

Te voy a hacer dos peticiones. La primera es que respondas a esta “sencilla” pregunta: ¿EN QUÉ ERES ESPECIAL? Quizás al principio te cueste. Quizás al principio te parezca que hay algo de soberbia el intentar responder a esa pregunta, entendida como: “Altivez y arrogancia del que por creerse superior desprecia y humilla a los demás”. Pero, ¿qué te hace pensar que por saber tu fortaleza mayor vas a despreciar y humillar a los demás? Hasta ahora no he conocido a nadie que haya reconocido una fortaleza suya y que la haya usado para mal.

La segunda petición es esta: Te pido que hoy mismo, mires a las personas que tengas a tu lado (compañeros de trabajo, vecinos, familia, etc.) y le hagas el regalo de decirle lo que para ti le hace especial. ¡¡Y, créeme, todos, todos, tenemos algo que nos hace especial!! J

Si quieres compartir tus reflexiones serán muy bienvenidas. Como ves, no me atrevo a pedirte la respuesta a ¿EN QUÉ ERES ESPECIAL?     Sólo quiero terminar diciendo que, cuando en un equipo (sea de profesionales, sea de amistad, sea de familia) todos se “atreven” a decir las cosas en que son especiales los demás, ese equipo se empodera y es capaz de llegar a su excelencia. ¿Te atreves?

 

¡Si consideras que puede servirle a alguien, compártelo!
2 Comments
    • Anónimo
    • 11 mayo, 2016
    Responder

    Sin duda uno de los mejores módulos que hemos dado y cierto es que salimos todos muy a gusto y encantados….Sois muy grandes y nos hicisteis sentir igual!!!!

    Cris Q.

    • Anónimo
    • 12 mayo, 2016
    Responder

    Eres impresionante elida!!!!!
    Recuerdo perfectamente ese modulo. Y que bien lo has explicado. Me has hecho revivirlo y sentirlo. Me siento tan feliz de haber compartido ese y otros muchos momentos contigo. Que buena profesional eres y mejor persona. Muak

    Mayte M.

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