Camino de Esperanza

Ayer tuve una sesión magnífica con un cliente. Es una persona preciosa, que está pasando por una difícil situación, que le ha precipitado a tomar la decisión de tomar las riendas de su vida. No ha tenido más remedio, aunque al mismo tiempo lo está aprovechando como oportunidad para hacer algo que debería haber hecho hace mucho tiempo (en sus propias palabras) y que hasta ahora no lo había hecho: dirigir su propia vida y ser quien realmente quiere ser.

Y en la sesión de ayer salió un tema que le preocupa y le estaba bloqueando. Se veía dentro de un círculo vicioso, del que ha tomado conciencia clara que no le sirve para nada, al contrario, que le perjudica, porque le destruye y hace sacar lo peor de él… pero no sabe cómo salir. Le daba miedo abrir esa puerta. No sabía cómo salir. Pero es más, no sabía si quería salir.

Es lo que yo llamo “la Zona de Comodidad Incómoda”. Eso a lo que estamos ya acostumbrados, aunque no nos genere felicidad. Hábitos que tenemos adquiridos, pensamientos que ya se han asentado en nosotros, etc. Y que sabemos que nos generan dolor, que no nos hacen bien… pero es como nos hemos “acostumbrado” a ser. Hace poco una amiga me decía en un correo: “Son tantas cosas las que me están sucediendo en los últimos meses…Lo que creo que más me afecta es que, de alguna manera, “tuve que salir bruscamente de mi zona de comodidad”, como un salto al vacío sin paracaídas. De repente, parte de los pilares de mi mundo se desmoronaron hasta nivel de cenizas. (…) Sé que “el mapa no es el camino”, pero mis certezas me servían. Ahora estoy desorientada; o al menos, la persona que conocía ya no sirve. Aún cuando el guión no me gustaba, tenía su función; y yo había aprendido a desempeñar fielmente mi papel. ¿Ahora qué?”

Zona de Comodidad Incómoda. Nos hemos acostumbrado a ella… y aun cuando ese guión ya no nos sirve, sigue cumpliendo su función. Aunque incomode.

Pero mi cliente de ayer intuía, sabía, que tenía que salir de ese círculo. Porque ya pesaba más la incomodidad que la comodidad.

Y miraba la puerta que podía cruzar, pero le daba miedo.

Hicimos un “juego”, un ejercicio que le dio luz en su conciencia, le dio información muy valiosa. Y, de repente, empezó a ver, a sentir, a escuchar, que al abrir la puerta podía comenzar a caminar. Y me encantó su sencillez. Hubo un momento en que me dijo: “Elida, no puedo decirte que ahora lo veo claro. No veo luz, no veo el sol. Pero, ¿sabes? Puedo usar el sentido del tacto, yo sé caminar a oscuras. Lo que tengo claro es que no quiero quedarme parado. Iré tanteando los muebles, las paredes, si tropiezo, rectificaré… pero me moveré. Porque hay dentro de mí una sensación, al salir del círculo se me ha mostrado (intuido, pero de forma clara) un horizonte de Esperanza. Y ya no quiero volver al Círculo anterior. Quiero caminar hacia allá, aunque al principio sea en la oscuridad”.

Y quiero compartir contigo la grandeza que salió de mi cliente. Cuando le pregunté que si me podía resumir en unas frases lo que se llevaba, me dijo lo siguiente:

El Camino genera Esperanza.
El Camino va dando Luz y Seguridad… y, de esta forma, el miedo y la tristeza van para atrás, se quedan en la cuneta.
Y cuando el Camino no sea tan luminoso (una curva, un recoveco), se puede buscar la rectificación para volver a encontrar luz.

¡¡Qué grande es el SER HUMANO!!

Sal, sal de tus miedos. Atrévete a cruzar la puerta. Detrás hay siempre un camino. No siempre tiene luz, pero siempre está. Y te lleva a un horizonte de esperanza… Donde puedes empezar a SER TÚ.

2 Comments
    • Anónimo
    • 1 abril, 2012
    Responder

    ¡¡¡GRACIAS DE CORAZÓN!!!Un beso. Almu.

    • Anónimo
    • 13 junio, 2012
    Responder

    esta muy bueno y excelente en verdad los comentarios de esperanzas son un aliados para el que quiere salir adelante es una palabra que he venido diciendo muy deseguido en estos dias y cuando leo el texto me confirma que estoy en ese camino gracias porque por personas como ustedes es que seguimos adelante

Deja un comentario

Últimas entradas

Cómo el uso del móvil dirige tu atención y tu vida

El uso del móvil: el espejo que dirige tu atención Mira, el uso del móvil revela más…
Ver entrada

Lealtad e integridad: el valor real cuando llega la prueba

Lealtad e integridad: lo que se ve cuando las cosas se ponen difíciles La lealtad y…
Ver entrada

Cuidar tu cerebro. Es un jardín: aprende a cuidarlo y hacerlo crecer

Es un jardín: aprende a cuidar tu cerebro y hacerlo crecer   Tienes que cuidar tu…
Ver entrada

Cultura del esfuerzo: la lección detrás del reloj analógico

La cultura del esfuerzo y el reloj. He visto un video, que se ha hecho viral, de…
Ver entrada