La semana pasada estuve en Zaragoza, impartiendo una conferencia enmarcada dentro del Tour ASESCO 2010, para dar a conocer el Coaching a empresarios aragoneses. Unas setenta personas se congregaron en el salón de actos de Cajalón para escuchar lo que los representantes de la Asociación Española de Coaching teníamos que contarles acerca del Coaching. Junto a mí estaba Vicente Calatayud, otro miembro de la junta directiva de ASESCO, un profesional con quién da gusto hacer colaboraciones, por su sencillez y su honestidad. Y el acto lo presentó Javier Kühnel, director de Kühnel Estudios Superiores, empresa empeñada en hacer llegar el Coaching de Calidad a Aragón y que nos facilitó la organización del evento.
Entre el público asistente había todo tipo de personas y de empresas. Empresas grandes y pequeñas. Personas mayores y jóvenes. Un público muy variopinto… como lo son en general las personas. Sin embargo, todos tenían (teníamos) un denominador común: todos intuimos que podemos ser (nosotros o nuestras empresas, o nuestras familias, o nuestros proyectos…) mucho más de lo que actualmente estamos siendo.
En un momento determinado de mi ponencia pregunté al público asistente: “¿Cuántos de Uds. se consideran un bloque de mármol?”. Claro, se pueden imaginar la cara que pusieron mis interlocutores. ¿Qué pregunta tan rara es esa? Sin embargo es una pregunta importantísima, que ahora le lanzo a Ud. amigo lector: ¿Se considera Ud. un trozo de mármol?
Tras ver la cara de asombro de mis oyentes, continué explicándome. Cuenta la leyenda que, cuando Miguel Ángel terminó de esculpir el David (para muchos la obra cumbre de la escultura en el mundo), un niño que estaba allí preguntó: “¿y cómo sabía él que estaba dentro del bloque de mármol?”. Eso es el coaching. Saber que, dentro del bloque de mármol todos, TODOS, tenemos un David pugnando por salir, deseando salir y mostrar su belleza y su potencial al mundo. Todos tenemos un David de incalculable belleza en nuestro interior. Y todos, todos, cincelando con golpecitos el mármol de nuestro potencial, podemos sacarlo al exterior, darle a luz. El Coaching es la ciencia de las comadronas. Es la ciencia de dar a luz lo que está en el interior.
Claro, así ya se vé de otra manera, ¿no?. Si ahora pregunto: “¿Cuántos de Uds. se consideran un bloque de mármol?”, Ud. puede que responda: “Yo, yo actualmente soy un bloque de mármol, tengo mucho potencial en mi interior que está queriendo salir. Puedo ser mucho más, mucho mejor, mucho más completo. Puedo atreverme a SER, puedo permitirme SER, puedo contribuir al mundo con mucho más de lo que actualmente me estoy atreviendo”.

Deja un comentario cancel