Un día muy especial

Hoy es el día Internacional del Síndrome de Down, que se viene celebrando desde el 2006 y que la ONU lo refrendó el año pasado. ¿Por qué hoy, el 21 de Marzo? Podría ser porque es el día que empieza la primavera, con la alegría que trae a nuestras vidas, con el color y la armonía que nos trae. Porque estos niños traen alegría a sus hogares y a los de tanta gente que les quiere enseguida. Porque nos traen color y armonía en nuestras vidas. Pero no, no se celebra el 21 de Marzo por eso, sino que hace referencia a la triplicación del vigesimoprimer cromosoma, es decir el 21-3, que es la causa de este síndrome.

Sabéis que mi último hijo, Alex, nació con Síndrome de Down. Y desde el primer día nos ha rodeado de mucho amor, de mucha alegría, de muchos retos y poco a poco nos va enseñando (a pesar de ser tan pequeño nos lo va enseñando ya) a superarlos. Es una preciosidad igual que mi otro hijo, su orgulloso hermano mayor. Y desde muy pequeño estamos aprendiendo a ir avanzando en su desarrollo. Le cuestan más algunas cosas, cosas como ponerse a gatear, o darse la vuelta, o comer sólidos,… y cuando vaya creciendo habrá otras cosas a las que tendrá que enfrentarse. Pero el que le cueste más no significa que no pueda conseguirlo. La asociación de Down España dice que estas personas nos muestran valores como “la constancia, el afán de superación, el entusiasmo por las pequeñas cosas, la generosidad, la naturalidad, la importancia de vivir en el presente”. Y lo comparto plenamente. Alex ha tenido que hacer mucha gimnasia desde que nació, para ayudarle a tonificar sus músculos. Ha tenido que aprender a tragar la comida. Y muchas más cosas,… pero es un ejemplo de constancia. Y de afán de superación. Y lo seguirá siendo, cada vez más.

Y también es un ejemplo de alegría, de ternura, de ponerse a caminar poco a poco sin desfallecer.

Y a nosotros nos ayuda a ver las cosas de una manera diferente. Sin prisas, centrándonos en lo que va consiguiendo poco a poco. Nos enseña a marcarse objetivos concretos y reales. Y cuando los consigue, ¡a por otro! Y centrándonos en lo humano y no en el objetivo en sí.

Una amiga mía, Marivi, que tiene otro hijo Down decía en facebook hace un rato: “Convierte lo triste en alegre, lo indiferente en amable, lo difícil en paciente, el desorden en armonía y belleza. […] Para nosotros, igual que para ellos, enfrentarnos y asumir los problemas como retos nos hace crecer… nos hace más humanos, más humildes.”

Comparto del todo sus reflexiones. Y me gustaría que poco a poco nuestra sociedad se abriera a mirarles con otros ojos. Que no vean sus limitaciones (¿no tengo yo también limitaciones?, ¿tú no las tienes?), sino que vean sus cosas grandiosas, lo que vienen a enseñarnos.

Gracias Alex, por haber llegado a nuestra vida. Nos das más de lo que nosotros te podemos dar. Y seguiremos caminando por el camino de la vida, ¡¡juntos!!

2 Comments
  1. Responder

    Preciosas tus palabras.

  2. Gracias Alvaro!!!
    Los verdaderamente preciosos son ellos!!!

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