Auto-Sabotaje: ¡¡No consigo hacer lo que quiero!!

En muchas ocasiones me han oído decir que en Coaching el primer paso, esencial, es conseguir definir bien el objetivo: ¿Qué es lo que quiero conseguir? Y es un paso importantísimo puesto que, como ya hemos dicho muchas veces, muchas personas saben lo que NO quieren, pero no saben lo que SI quieren. Y claro, su cerebro (y todo su ser) no tiene idea clara de hacia dónde ir.

Sin embargo, muchas personas a pesar de haber definido bien lo que quieren conseguir… no lo consiguen. Es más, en muchas ocasiones, hacen justo lo contrario. Dicen que quieren conseguir algo que es un bien para ellos, pero hacen cosas que no les convienen para conseguirlo. Por ejemplo: me propongo hacer un informe importantísimo para la empresa, que me han solicitado y en el que yo haré varias propuestas impactantes para dejar buena impresión de mi profesionalidad (y eso será muy bueno para ese ascenso que ando buscando)… y cuando me voy a poner, ¡¡sorpresa!! me pongo a hacer llamadas de teléfono “importantísimas” o me pongo a ordenar el despacho, o a buscar un dato que no está directamente relacionado pero que quedará muy bien… y me tiro toda la tarde haciendo eso. Y cuando llega la hora… el informe sin hacer. Como mucho, lo hago mediocre, para entregarlo y salir del paso.

¿Les suena esta situación? ¿Se reconocen en ella o en otra similar? (quiero estar más delgada y para ello me propongo comer más sano, controlando más mis comidas… y de repente un día me doy un atracón, con enorme ansiedad y lo tiro todo por la borda. O quiero estar sano y se me olvidan las pastillas, etc.)

En Coaching definimos estos comportamientos como Autosabotaje. Mi gran amigo Pedro Zuazo, experto en Auto-Sabotaje y compañero mio de la Junta Directiva de la Asociación Española de Coaching, lo define de la siguiente manera. “Cuando decimos que queremos algo bueno para nosotros y hacemos algo que no nos conviene para conseguirlo, nos estamos saboteando“. Decimos que queremos una cosa, pero hacemos lo contrario. Interesante, ¿no? Es el origen de muchos fracasos, de muchos abandonos de metas, de muchas aspiraciones que se quedan en el camino. Pero fijense otra cosa que dice mi amigo Pedro: “Nos saboteamos cuando tenemos una necesidad interna oculta que es superior al motivo consciente que nos impulsa a mejorar. Actuamos para satisfacer esa necesidad, seamos conscientes o no“.

¡¡Vaya, resulta que tenemos necesidades internas!! ¡¡Vaya!! y con ellas no siempre contamos, porque no siempre las conocemos (son inconscientes). ¿Qué tipo de necesidades podemos tener? Pues pueden ser de diversos tipos: necesidad de aceptación (por eso evito situaciones en las que yo de alguna manera pueda tener que enfrentarme a alguien, porque pienso internamente que entonces me rechazará); necesidad de reconocimiento (por eso, en ciertas ocasiones me cuesta delegar, porque pienso que si no lo hago yo no me lo valorarán); necesidad de liberarme de responsabilidades, porque tengo mucho miedo a la crítica o al fracaso, etc. Y yo añado que también tenemos creencias internas que son más fuertes que nuestra lógica: “Tú no vas a poder con esto”, “Los demás si no están encima de ellos no actúan bien, mejor hazlo tú”, “si destacas te van a rechazar”, etc.

Si en nuestro interior tenemos órdenes internas que contradigan lo que conscientemente queremos hacer, tarde o temprano nos auto-sabotearemos. ¿Qué podemos hacer entonces? Detectar esas necesidades o esas creencias, que son importantes para nosotros y que tienen una intención positiva (es decir, que en el fondo buscan nuestro bien, lo que pasa que a veces con comportamientos no adecuados). Y al tomar conciencia de cuales son, lo que haremos es satisfacerlas, pero con comportamientos más adecuados. Por ejemplo: si tengo necesidad de que los demás me acepten puedo trabajarme el área de aceptarme a mi mismo (para no necesitar tanto la de los demás) y también puedo trabajarme la manera de afrontar ciertas situaciones conflictivas de manera adecuada para mi y logrando que el otro se sienta cuidado, por lo que seguirá aceptándome.

Pero para ello el primer paso es detectar qué necesidad oculta hay por debajo. Y siempre buscar satisfacerla con otros comportamientos diferentes.

De lo contrario, seguiré diciendo que quiero hacer algo… y no lo haré. Y recuerden, eso lleva a la frustraccion y a un auto-concepto muy pobre. Es decir, lo contrario a la felicidad.

2 Comments
    • Anónimo
    • 6 noviembre, 2009
    Responder

    El objetivo del coaching quizá sea simplemente seguir ejerctándose sin tener porqué haber llegado a un objetivo. Los objetivos son variables. Baste mirar el Universo y apuntar a cualquier punto. Como solemos decir en CALIDAD, ésta no es un destino, una estación final de trenn es el trayecto en sí…mejora día a día. Lo mismo que la rutina del coaching, ¿no?… Y si me apuras, la Vida en Sí.

    • Anónimo
    • 7 febrero, 2013
    Responder

    A mi me pasa eso…como busco mis necesidades ocultas?

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