¿Buenos o malos?

Hay una pregunta que, en mi opinión, todo el mundo se debería hacer alguna vez en su vida. Más aún, es una pregunta tan importante que todos nos la deberíamos hacer de vez en cuando, varias veces, a lo largo de nuestra vida, puesto que nuestra respuesta puede cambiar dependiendo de la época que estemos viviendo (por ejemplo, la respuesta puede no ser igual en la adolescencia que cuando tenemos los 50 años).

Es una pregunta troncal, importantísima: ¿cuál es mi concepto de los seres humanos? O dicho de otra manera: ¿Creo que el ser humano es, por naturaleza, bueno o malo?

No es una pregunta baladí. No es una pregunta que pueda ser respondida al tun-tun, sin pensar. No, es una pregunta esencial, puesto que de su respuesta va a depender la manera en que nos posicionemos ante el mundo y ante los demás.

Si yo pienso que el ser humano es malo por naturaleza, esperaré de él malas acciones, malas intenciones, pensamientos retorcidos, ideas destructoras. Y veré maldad en aquello en lo que mire. Obviamente alguno se salvará (siempre hay grandes y honrosas excepciones, como la madre Teresa), pero… en balance el hombre es malo.

Si yo pienso que el ser humano es bueno por naturaleza, esperaré de él bondad, buenas acciones, buenas intenciones, pensamientos encaminados a construir. Y veré bondad en aquello en lo que mire. Obviamente encontraré el mal (ese buenismo que intenta convencer que el mal no existe, que todo está bien, hace mucho daño), pero…. en balance el hombre es bueno.

Fijense en esto último que acabo de comentar. No es bueno el buenismo, que niega la existencia del mal. Sin embargo, aceptando que el mal existe (creo que es un hecho), mi pregunta realmente está dirigida a: “¿está el mal en la médula del ser humano, o en su médula, en su esencia, está el bien?”

Piensen su respuesta, puesto que les puedo asegurar que la respuesta que cada uno de nosotros nos demos va a condicionar, o cuando menos a influir, sumamente en las actitudes que tomemos ante las personas, ante las situaciones.

Hoy les dejo con esa pregunta. En la próxima entrada continuaré con la disertación.

Y Ud. ¿piensa que el hombre es, por naturaleza, bueno o es malo?

Les invito a compartir en los comentarios sus pensamientos. Creánme, enriquecen mucho el blog y me siento muy feliz cuando lo hacen.

1 Comment
    • Anónimo
    • 18 febrero, 2010
    Responder

    Gracias Élida por tu reflexión y por lanzarnos esa pregunta. La verdad es que no me había parado seriamente a pensar en ello de forma profunda, y ahora que lo hago me surge lo siguiente:

    Creo que si yo me percibo como una persona buena y acepto el mal que a veces genero con mis pensamientos, actitudes y acciones, también percibiré y aceptaré a los demás de igual manera.

    Sin embargo, si me percibo como una persona mala y encima lo fundamento en los comentarios que otros hacen (familia, religión,…), percibiré a los demás como seres perversos y me relacionaré con ellos en esos términos (atacando o huyendo).

    Tiene miga todo esto. Es hora de reflexionar y sobre todo, de pasar a la ACCIÓN!

    Un beso. Cris.

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