Todos buscamos una estrella.
Todos.
El ser humano, desde siempre, ha sido un gran buscador de estrellas… aunque a veces no nos demos cuenta de ello, la verdad es que todos lo hacemos. Consciente o inconscientemente. Porque el ser humano es un buscador de transcendencia. Y las estrellas nos guían. Nos van mostrando el camino, como hicieron hace más de 2000 años a los Reyes, que comenzaron buscando una estrella, y que, al final, les llevo a lo que realmente estaban buscando.
Todos buscamos una estrella.
Todos.
Si no lo hacemos consciente, lo más probable es que al final no la encontremos. Y no nos llevaran a lo que realmente queremos encontrar. Pero si lo hacemos consciente, la estrella se mostrará. Porque la misión de toda estrella es brillar, aportar luz a todo aquel que la vea. Especialmente cuando la noche es más oscura.
Todos buscamos una estrella.
Todos.
Y al mismo tiempo, aunque nos encantaría ser Reyes Magos, a la mayoría de nosotros no se nos ha concedido esa misión. La misión que se nos ha concedido es ser el Camello que lleva en sus lomos al Rey Mago. Y a veces nos molesta no estar en el “papel principal”… pero, ¿quién dice qué papel es el principal? Porque estoy convencida de que los camellos de los Reyes le hicieron más fácil a sus Majestades su arduo viaje. Y que gracias a ellos, sus Majestades lograron llegar a su meta. Aunque nadie se lo reconoció, su misión fue cumplida.
Todos buscamos una estrella. Que nos vaya iluminando, que nos vaya guiando. Y, a la vez, todos somos camellos. Que con nuestra misión, llevamos a hombros a otros, en su búsqueda. ¡Ojala y no se nos olvidara esto!
¿Qué estrella buscas tú?
¿A quién estás llevando en tus hombros?
¿A quién estás dispuesto a llevar?
Que esta noche en la que millones de niños están expectantes por la venida de los Reyes Magos, se nos conceda volver a nuestro niño interior. Que sepamos ver a esa estrella que está en el cielo esperando ser encontrada. Y que, a la vez, podamos descubrir nuestra misión de camello, cuya misión es ayudar a otros en su camino en la búsqueda.
¡Felices Reyes!
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