Hace mucho tiempo, hace unos dos años, una amiga mía me dijo. “Élida, ¿por qué no escribes en tu blog algo sobre tus abortos? A mí me ayudaría. Y sé que a otra gente también”. Ella había perdido a su primer hijo en un aborto y era (¡es!) una prueba difícil de superar. Yo le dije que algún día lo haría,… pero lo dije con la boca pequeña.
Es una situación tan intima, tan personal,… es como entrar en la tierra sagrada, donde te tienes que poner descalzo. Porque estás pisando tierra sagrada. Y no sirve hablar desde la mente, aunque puede ayudar; tampoco sirve hablar desde lo físico, aunque puede ayudar; tampoco sirve hablar desde la emoción, aunque puede ayudar… No, ninguna de estas áreas del ser humano solas sirve para hablar de este tema.
A nivel físico sientes tanto vacio en tu interior que es difícil de explicar. A nivel emocional es tan duro, te sientes culpable (“¿habré hecho alguna cosa mal?, ¿habré sido muy bruta?), que surge la exigencia enorme en tu interior. A nivel mental, no paras de pensar el por qué (¿será que no estaba preparada para ser madre?, ¿habré provocado yo su desaparición?)
¡¡Estoy siendo enormemente sincera!! L (trátame con cuidado, por favor)
Por eso, para mí es pisar tierra sagrada, porque sólo desde la dimensión espiritual del ser humano, he conseguido abordar este tema y he conseguido ser feliz dentro del dolor. La parte espiritual es la que nos lleva al PARA QUÉ, es la que nos lleva a buscar un sentido mayor. Y la tenemos que buscar en esos momentos. Aunque nos cueste salir de la emoción. Aunque nos cueste salir del vacío físico. Aunque nos cueste salir de nuestra exigencia mental. Tenemos que buscar el sentido mayor. A veces nos costará encontrarlo. Meses. Incluso años. Pero es la única salida para superar un aborto (o cinco en mi caso).
Para mí, cada día intento convencerme de que todo ser humano, desde su concepción, REPITO: desde su concepción, viene con una MISIÓN a la tierra. Y se va de la tierra cuando ha cumplido su misión. Y la misión de cada ser humano la mayoría de las veces ningún otro ser humano sabe cuál es. Es verdad que algunos brillan mucho (me viene a la cabeza Teresa de Calcuta, Luther King, Gandhi, Ignacio de Loyola, Francisco Javier,…), pero la mayoría de nosotros pasamos “sin pena ni gloria”. Pero el que los demás desconozcan nuestra misión, incluso el que nosotros también la desconozcamos o la ignoremos, no significa que no la tengamos. Todos tenemos una misión, tu también. Yo también.
Y sé que mis 5 primeros hijos vinieron a este mundo a cumplir su misión. Y fueron muy rápidos, acabaron muy pronto y se volvieron al cielo. Con la misión cumplida. Sé que trabajaron cosas en mi interior. No soy la misma persona hoy. Han hecho su misión. También han trabajado cosas en mi matrimonio. No somos la misma pareja hoy. También han trabajado cosas en la sociedad. Estoy convencida de que, a cierta escala, la sociedad no es la misma hoy.
Recuerdo cuando me quedé embarazada de Alex, mi segundo hijo (realmente es el séptimo). En la semana 6 de embarazo nos dijeron que iba a venir con alguna enfermedad cromosómica. Podría venir con el Síndrome de Turner, con el cromosoma 18 mal, no sabían, pero clarísimamente nos dijeron que iba a venir mal. Ni siquiera nos dieron, al principio, la posibilidad de que viniera con Síndrome de Down. Y nos “obligaron” a hacer la amniocentesis. Pero nosotros dijimos que no. Es una técnica para saber, no para curar. Y tiene riesgo de aborto. Y queríamos a ese niño. ¡¡Era nuestro hijo!! Y recuerdo cuando, en los 8 meses de embarazo, cuando veía a gente por la calle (algunos sabían que podía venir mal, y otros no), todos me decían: “lo importante es que venga bien”. Y yo siempre pensaba (y alguna vez lo dije J) “no, lo importante es que venga. Si viene enfermo, le vamos a querer igual, quizás hasta más. Pero si no viene no podremos darle besos, ni abrazos, ni lo tendremos a nuestro lado en el día a día. Lo importante es que venga”.
Y sé que ese pensamiento, sobre todo, me lo han transmitido mis primeros 5 hijos.
Hace unos días vi un video en You tube que me impactó. Unos padres que estaban buscando un ataúd para su bebe que aún no había nacido. Te invito a verlo. Más allá de la emoción (yo lo he visto varias veces y he sido incapaz de hacerlo sin llorar), lo que están diciendo es de gran hondura. Ese niño había nacido con una misión. Su madre, su padre, su familia, el equipo médico,… no son las mismas personas hoy.
Cuando estudié Geología en la carrera, me sorprendió el saber que el Diamante realmente es un Carbón, aunque ha soportado una gran presión, enorme presión, que ha hecho que haya surgido el Diamante. Me da la sensación de que cualquier dolor, cualquier sufrimiento, que tenemos, al final sólo son PRESIÓN, que hacen que nos volvamos un diamante. ¿Qué te parece a ti?
¡¡Ah!! Por cierto, mi amiga, la que me dijo que por qué no escribía sobre mis abortos, ¡¡está a punto de dar a luz dos mellizos!! J
¡Si consideras que puede servirle a alguien, compártelo!
Guaaauuuu! No puedo decir nada mas que cada día entiendo mejor porque eres tan especial!
Estoy totalmente de acuerdo contigo. Aunque sabemos que la trascendencia de todo, de cada cosa o acontecimiento, suena realmente lejos para el que no tiene fe.
Enhorabuena una vez mas, en esta ocasión por ser tan valiente.
Paloma
Me quedo sin palabras, muchas gracias por tu compartir.
Pilar R.
Un aborto es duro y es importante hacer el duelo. Es una parte de tí q deja de estar.
Gema
¡¡¡¡Eres un diamante total Elida!!!!!!
¡¡¡Ayudas mucho a mucha gente!!!!!
¡¡¡¡Es una suerte conocerte y tenerte cerca!!!!!!!
MAngeles
Abundo en los comentarios anteriores…, quisiera decir algo, pero cuando quien escribe es el corazón de una madre,…, mejor escuchar y aprender!!!
Luis A.
Cuanta sabiduría desprendes con tus palabras y tu experiencia. Tus cinco hijos seguro que siguen en ti.
Pilar J.
Un abrazo enorme, muchas gracias por compartirlo
Jorge G.
¡¡¡Gracias Paloma!!!
Es verdad que puede resultar lejos de ver la trascendencia de todo si no tienes fe. Para mí hay cosas que, sin fe, son bastante dificil de vivir y de buscar el sentido de ser.
Aunque creo que el corazón del ser humano siempre busca la trascendencia, aunque su mente niegue la presencia de Dios… su ser la busca aunuqe sea inconscientemente.
¡¡Aunque es más fácil si tienes fe!! Bueno, es más fácil encontrar el sentido mayor, porque el sufrimiento es igual tengas fe o no la tengas.
Un beso enorme!!
¡Gracias Pilar!! Vosotros fuisteis parte importante en nuestro embarazo con Alex. Y sabíamos que sentíais lo mismo que nosotros.
Gracias por ser nuestros compañeros de camino.
Ay, Gema, efectivamente, el aborto es algo muy duro y es necesario e Importante hacer el duelo.
Por eso no consigo entender a la gente que, por "ayudarte", te dice: "no pasa nada, dentro de poco te quedarás embarazada otra vez". ¡¡Era mi hijo!! ¿Cómo no va a pasar nada?
En mi opinión, no era una parte de mí. Eran mis hijos, que, al igual que Juan Pablo y Alex, son parte distinta de mi.
El duelo lo tengo que superar porque mi hijo ha muerto. No porque una parte de mi haya muerto, sino porque mi hijo ha muerto.
Besos, guapa!!
¡¡Gracias MAngeles!!!
¡¡Cuanta alegría me transmites!!! La verdad es que todo lo que hemos vivido nos ha servido para sentir y experimentar el amor que tanta gente (entre ellos TÚ) nos habéis dado.
¡¡Gracias!!!
¡Gracias Luis A.!! La verdad es que por un lado me apetecía leer lo que te gustaría decir… aunque por otro lado, quizás has elegido la mejor opción: escuchar y aprender!!
Todos tendríamos que hacer eso más veces a lo largo de cada día.
¡Hay muchos diamantes a los q seguro les ayuda tu testimonio Elida, un abrazo!
Laura
Por eso mismo me atreví a desnudarme, Laura… por si a alguien le sirve.
Besos!!
¡Que chulo! Mil gracias .
Lo cierto es que en el momento no le ves la bondad a un aborto, como a cualquier pérdida, y más si se trata de un hijo.
Sin embargo, tras el duelo, entiendes e integras todo y ves cómo te ha hecho crecer y aprender.
Creo que lo más grande es cómo te humaniza para entender el dolor de otras personas después. Antes de que ocurra, piensas que no serás capaz de afrontar algo así, pero el ser humano es infinitamente fuerte y claro que puede y saca fuerzas!! En mi caso, además, mi marido y mi familia han sido grandes apoyos.
El tema de la maternidad/paternidad es precioso, pero no siempre es coser y cantar. A aquel que lo este pasando mal, le deseo toda la fuerza del mundo.
Yo aquí sigo…., esperando a mis mellis!!!
Amaya
Yo tampoco me atrevo a aportar más que mi GRATITUD inmensa por compartir con nosotros algo tan….GRANDE! Un fuerte abrazo desde el corazón.
Almudena
Muchas gracias Elida por compartirnos tu vida.
Efectivamente hay qué ponerse de rodillas ante lo sagrado y sagrada es toda vida aunque sea muy corta aquí para algunos y eso es un misterio.
Un abrazo y gracias nuevamente Elida.
Soledad
Pilar J. gracias por tus palabras. Al final la experiencia es la que es, quiero decir, tú no tienes elección en lo que te pasa. Sin embargo, en cómo abordas lo que te pasa, ahí si entra ya tu elección. Y se convierte en tu responsabilidad.
Gracias por ver sabiduría en mis palabras
Ah!! Y, aunque entiendo lo que querías transmitir, me permito hacerte una pequeña corrección. Mis cinco hijos no siguen en mi. Están en un lugar MUUUCHHOOO mejor. Y desde allí me siguen ayudando. 😉
Besos!!!
¡Gracias a ti, Jorge!
¡¡¡Amaya!!! ¡¡Qué grande lo que has compartido!!
Efectivamente, tras el duelo (que es duro, durísimo) integras todo. Y te hace humanizarte más, para entender el dolor de otras personas después.
Y si, totalmente de acuerdo contigo, el tema de la maternidad (paternidad) no siempre es coser y cantar. A mi ese aspecto me daba mucho miedo. Ufff! ¿Podré educar bien a mi hijo? Pero Ángel, mi marido me dijo una vez: "Elida, lo bueno es que la educación es un proceso. Y habrá días que metamos la pata. Bueno, aprenderemos a pedir perdón a nuestro hijo. Pero es un proceso, al día siguiente lo haremos mejor" ¡¡Y la verdad es que ese pensamiento me relajo bastante!!
¡¡Enhorabuena porque tus mellis ya están aquí con vosotros!!! 🙂
Gracias, Almudena. La GRATITUD es una de las mayores virtudes que todos deberíamos poner en práctica. Gracias AMIGA
Soledad, me encanta lo que has compartido: toda vida es sagrada, a pesar de que sea muy corta, es sagrada y tiene un sentido. Efectivamente es un misterio… pero eso no le quita ni un ápice a su misión, a su valor y a su ser sagrada.
Besos!
Q bonito!!! Aunque supongo q el resultado se ve con el tiempo….
Por cierto m apasiona la geología !! A ver si un día nos dais una clase n l cole, yo voy de cabeza, tengo piedras d varias zonas d España y m encantaría saber mas!
Virgina R.
Gracias!!!
Gary P.
Gracias.
Ha sido una suerte toparme contigo. Aunque sea a través del blog…. Menos es nada.
Elida eres especial. Merece la pena leerte. Simplicidad y Profundidad. Un binomio complicado, pero conseguido.
Eres una de esas personas que consiguen dejar huella. Besos
MariaJoti G.
¡Gracias a ti, Gary!
Gracias a ti, MariaJoti! Gracias por tus palabras. Me honras con lo de que consigo dejar huella 🙂
La pregunta por el sentido de la vida y de la muerte no puede responderse con teorías, sino con la vida, con mi propia vida, con cómo le afecta a mi persona. Y por eso lo escribo, porque, quizás, con mi propia vida pueda ayudar a otras personas a entender el sentido de la vida y de la muerte. Sabiendo, eso sí, que yo no tengo la verdad, sino que la Verdad es la que al final da el sentido a nuestra vida.
Gracias por tus palabras, amiga
Acabo de conversar con una amiga que es también un diamante y tiene en su vida un ángel que la ha convertido en tal…
Fanny C.
Sí, Virginia, el resultado se ve con el tiempo… si estás dispuesta a abrirte a él y a lo que te quiere transmitir.
Besos
Estoy llorando de emoción, de admiración, de alegría , de cariño, por haber conocido a alguien como tú.
Eres mucho más que ese diamante…¡ eres un ser luminoso!
Bendita seas.
Isabel C.
Elida, definitivamente, el tiempo de DIOS es perfecto, escribiste sobre tu experiencia justo cuando estabas lista para hacerlo, justo cuando puedes dejar un hermoso mensaje a quienes te seguimos, justo cuando puedes hablar desde un corazón que ha aceptado esa experiencia de vida como un aprendizaje en su evolución.
Marcalida V.
Gracias, por compartir tu experiencia. Me da fortaleza para afrontar la pérdida del mio.
Mari Mar D.
Fanny, qué precioso es conocer personas diamantes. El camino de transición del carbón al diamante es duro… pero el resultado final es de una belleza indescriptible.
Besos
¡Gracias Isabel! ¡¡Me emocionaste!!
Gracias por tus palabras. La frase de "Bendita seas" es lo más bonito que me puede decir nadie.
¡¡Gracias!!
Totalmente Marcalida. Yo no creo en las casualidades. Todo lo que hago tiene un por qué…. que no siempre lo determino yo ?
Al final todo lo que nos pasa, por muy difícil que sea, lo podemos tomar como un aprendizaje en nuestro camino.
Gracias por tus palabras.
Me alegro, Mari Mar. Al final todos nos ayudamos unos a otros.
Gracias por compartir un testimonio tan intimo y sagrado!!!
Yo También pasé por algo parecido y me ha encantado leerte y ver que que lejos de quedarte enganchada al dolor, lo entendiste y te sirvió como un gran regalo para tu ❤️️.
Tú eres ese diamante al que admiro mucho y tengo un especial cariño
Beatriz I.
Qué corazón tienes Elida, porque solo desde el corazón puede salir las cosas más bellas.
Yo también soy persona diamante por lo que me he sentido muy identificada. Y con el paso de los años experimentas eso mismo que dices y que no sabes ponerle palabras.
Qué regalo me has hecho. (Obsequio de corazón a corazón) tiene sabor a… claro amanecer.
Bendecidas
Clara
¡¡Ufff, Bea, tus palabras tocaron lo más profundo de mi corazón!! Lo que tu viviste no tiene nada que ver con lo que yo viví, lo tuyo es una mina de diamantes 😀 . No puedo compararme contigo, amiga.
Y sí, no me he quedado enganchada en el dolor y ha supuesto un enorme regalo para mi corazón y para mi alma. Además, los creyentes sabemos que hay vida después de la muerte…. así que mis 5 hijos están cuidándome en el cielo. Y me siento cuidada y protegida por ellos.
Yo también te admiro y te guardo un cariño especial. besos,
Cada día tengo más claro que abrir mi corazón puede ayudar a otras personas a cuidar su corazón, Carla. Así que, el claro amanecer es para ambas, amiga.
Me alegra saber que mis palabras te hayan ayudado a poner palabras a tu experiencia. Recibe con mucho amor mi regalo.
BENDECIDAS
Gracias Elida por compartir tus vivencias, incluso las más sombrías con tanta generosidad y sin miedos. Ojalá te hubiera leído muchos años antes.
Yo un bien día casi de nueve meses fui a hacerme un test basal, y volví a casa sin barriga y sin hija.
Todavía hoy 22 años después me estremezco al recordarlo. No te imaginas lo pérdida que estuve más años de los que quisiera recordar, y el bien que me hubiera hecho tu testimonio.
Gracias por ser una valiente al vivirlo, y al contarlo.
Pilar G.
Gracias por compartir algo tan tuyo, tan vuestro… Tus palabras llegan al corazón directamente.
Q grandes sois familia.
Lo comparto!
María V.