El dilema de esta sociedad

Estoy trabajando con directivas de una gran entidad española, ayudándolas a definir bien sus objetivos y a poner en marcha sus planes de acción. Me encanta este trabajo, porque cuando trabajas con una persona, si se atreve, la llevas a tomar conciencia de los pensamientos que le pueden limitar para conseguir sus objetivos, y cuando los cambia,… ¡¡es mucho más grande!! Y eso implica, SIEMPRE, que, como la persona es más grande, brilla más, va a repercutir en su equipo y en su empresa, y los cambios en las empresas, al final repercuten en la sociedad. Me encanta, así, ayudar con mi granito de arena a generar cambios positivos en esta sociedad.

El Lunes tuve una sesión con una directiva que me encantó. Me dijo que ella se habia planteado seriamente el conciliar su trabajo con su familia. Que le encantaba su trabajo, y que le encantaba aún más estar con sus hijos. Cuando su segundo hijo nació, tomo la decisión (arriesgada en España) de tomarse una excedencia hasta que cumplió algo más de dos años. Se arriesgo, porque no sabía qué tal iba a sentar, si le iban a dar un puesto del mismo nivel que dejó, etc. Pero ella supo arriesgar, porque su escala de prioridades la tenia clara. Cuando se incorporó de nuevo, ninguno de sus miedos se cumplió. Sus superiores querían a toda costa que volviera con ellos. Y su equipo también.

Y me dijo que a ella le encanta su trabajo. Y que hay veces que le cansa el tener que estar diciendo que a las 18:00 se va a casa porque quiere estar con sus hijos. Cada vez que le cambian a su jefe, tiene que andar explicando su opción de vida y tiene que andar “justificando” que su trabajo en las horas en las que está lo hace muy bien.

Es el eterno dilema de España: ¿cómo valoramos el trabajo?, ¿por las horas que estamos o por la productividad? Lamentablemente, España suele valorar más las horas que estás, aunque sea trabajando menos en ellas.

Y al poner este tema, me he acordado de otra entrada que escribí en Febrero de 2012 ((conciliar-o-victima), y al releerlo, vuelvo a traer hoy algo que escribi ese día: “Mira tu vida. Mira qué cosas estás aceptando y no quieres aceptar. Y comienza a dar pasos, todo lo grandes que te atrevas. Pero pasos. Tú puedes crear tu propia vida. Eso para mí es innegociable: el ser humano es un ser libre, capaz de crear y generar su propia vida. Y eso nadie se lo puede quitar. ¿Qué vida estás viviendo? ¿Estás viviendo la vida que quieres vivir? Y, si la respuesta es no… ¿qué vas a hacer para comenzar a vivir la vida que realmente deseas? Y si al final decides no hacer nada… no entres en la víctima. NO. Eres libre y capaz de lograrlo. No culpes a otros. Otros te pondrán dificultades… pero incluso en las dificultades se puede lograr. Eres dueño de tu vida y de tu destino. TU DESTINO LO CREAS TÚ.”

No tengo más que añadir. Un año y 4 meses despues, mantengo esa opinión. Tú eres un ser libre, capaz de crear y generar tu propia vida. Tu destino lo creas tú. Y si no te atreves a dar pasos para vivir la vida que quieres vivir,  por favor, no entres en el ser Victima. Tú puedes BRILLAR y puedes ser y hacer quien quieras SER.

¡Si consideras que puede servirle a alguien, compártelo!

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