Si te acuerdas, hace poco escribí acerca del miedo y de la necesidad que tenemos todos de aprender a gestionar el miedo desde un lugar diferente al de paralizarnos. Hoy voy a seguir hablando de este tema, pero voy a ir al inicio del todo. Voy a hablar de las emociones.
Las emociones básicas son 5: alegría, rabia (enfado), miedo, tristeza y asco. Salvo la alegría, que es una emoción que “interpretamos” como “buena”, todas las demás (enfado, miedo, tristeza y asco), las “interpretamos” como “malas”. Claro, todos queremos tener mucha alegría en nuestras vida y, ¡¡no, gracias!! ¡no queremos nada de enfado, ni de miedo, no de tristeza, ni de asco!!
Papel de las emociones
Me voy a dar permiso para hacerte pensar un momento. Que el ser humano lleva “arrastrando” estas emociones desde hace cientos de miles de años es verdad, ¿no? Cuando el ser humano comenzó a tener el “comportamiento humano” (que lo diferenció de los primates), eso hizo que la mente humana evolucionara bastante más rápido, lo que al final ha llevado al ser humano a ser quien es hoy. ¿Qué papel han tenido ahí nuestras emociones?
Aunque hoy no voy a entrar en ellas, me gustaría que pensaras esta pregunta. Porque si las emociones fueran “malas”, la evolución del ser humano hace siglos que se las habría cargado. Por tanto, ¿y si TODAS las emociones fueran buenas? ¿y si TODAS están para que tomemos consciencia de algo que nos puede servir? ¿Y si TODAS las emociones nos han servido, como especie, para llegar a donde hemos llegado?
Deja de juzgar las emociones
Creo que va siendo hora de que dejemos de juzgar a nuestras emociones. Creo que va siendo hora de que tomemos consciencia de que lo que hacemos mal no es la emoción. ¡¡Ella esta ahí para avisarnos de algo!! Lo que hacemos mal es el cómo la gestionamos: el enfado nos saca de nuestras casillas, el miedo nos paraliza, la tristeza nos lleva a la depresión. ¡Lo que tenemos que hacer es aprender a gestionar nuestras emociones de forma diferente a como hasta ahora hemos hecho! Es mejor quitarnos la venda de los ojos y ver las emociones como lo que son: compañeras nuestras de camino.
Las emociones disfuncionales, que surgen de las básicas: el resentimiento, rencor, impotencia, frustración, desesperanza, etc. tenemos que aprender a gestionarlas. Y eso pasa por aceptar que todas están para que tomemos consciencia de algo.
¿Cuál te parece más importante aprender a gestionar?
Voy a hablar de todas las emociones básicas, pero si quieres, dime qué emoción quieres que me centre más en ella.
¿Te apuntas a aprender a gestionar tus emociones de forma mejor para ti?
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