Esta sociedad en la que vivimos está empeñada en hacernos pensar que lo verdaderamente importante es el sobresalir. Si quieres tener éxito, tendrás que sobresalir. Principalmente en el trabajo.
En el trabajo, tienes que ser un crack. ¿Cómo? Teniendo el máximo número de Máster posibles, da igual si aprendes o no, lo importante es que figuren en tu currículo. Ascendiendo rápido, da igual cómo; si quieres tener éxito, tienes que ascender, da igual si es pisando a otros, da igual. Hacer el máximo de trabajo posible (ser “imprescindible”), aún a costa de no saber ni siquiera el nombre de las personas que están en mesas situadas a 3 metros de ti.
En la sociedad, tienes que tener muchos contactos por Twitter, Facebook, Whatapps, cuantos más tengas, más sobresaldrás. Y también tendrás que tener el último modelo de coche, las vacaciones de lujo todos los años y estar en todos los cotarros.
Esta sociedad está empeñada en que nos lo creamos. Y muchos acaban creyéndoselo.
Esta sociedad se empeña en que nos creamos cosas que no son verdad. Para ti, ¿qué es lo verdaderamente importante? Porque dónde pongas el foco, pondrás la atención. ¿Qué es Éxito para ti?
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Cómo nos lo venden, cómo nos lo tragamos, y cómo lo seguimos…a veces como borregos entrando a un redil, sin pensamiento crítico…
Almudena
Pues si, Almudena. Es una pena, pero a veces nos lo tragamos.
Lo bueno es que si vives acorde a tus valores, implica revisar las cosas, con pensamiento critico y mirando si te llevan a donde quieres llegar realmente.
¿O eso es más difícil aún? 😉
No, es realmente fácil, consiste sólo en vivir el día a día con un poco de reflexión.
Gracias por tu aportación, guapa! 🙂
Y la cantidad de sufrimiento que hay detrás de este ideal de vida, de personas y de familia.
No deja de ser una lucha por algo que no tiene por donde aguantarse. Nunca es suficiente, siempre podría ser mejor o podríamos dar más..
Es el ego que llaman los budistas o la imagen del yo de los humanistas.
Hay que de alguna manera aprender a desapegarnos de estos condicionamientos. Darnos cuenta, de eso, de que nosotros somos mucho más que todo esto y que la felicidad no se encuentra en conseguir está imagen deseado sino en el interior de uno mismo.
Empecemos a romper nuestras corazas! 🙂
David
Efectivamente, David.
Al final consiste en darse cuenta de que la felicidad está en el interior de uno mismo… y a la vez su búsqueda está en las "pequeñas" cosas de cada día. Por eso es tan importante buscarla en las cosas "pequeñas" importantes para nosotros.
Quiero decir que si no nos planteamos en qué cosas vamos a buscar la felicidad, al final la buscaremos en aspectos que no nos darán la felicidad, es más nos dejarán sumamente insatisfechos: el dinero, el estatus, el conocimiento, el sobresalir, la salud, etc.
Son todas cosas buenas, eh, pero si están dirigidas por algo más grande.
¿Y qué es algo más grande? Nuestro sentido de la vida, nuestro para qué mayor, nuestros valores y principios.
Todos los tenemos. Algunas personas nunca se lo han planteado, y por eso "caen" en el día a día, pero lo tienen. Todos los tenemos. Cuando nos centramos en ello, podemos vivir el día a día centrados en lo que de verdad nos da la felicidad.
¡¡¡Ojalá cada vez haya más gente rompiendo sus corazas!!
Gracias por tu aportación 🙂
Por eso admiro a todos los que deciden, sin importarles lo que los demás piensen, como quieren que sea su vida, sin importar sus creencias religiosas o si no las tienen, su orientación sexual, sus ideales políticos… vivir libres, sin hacer daño a nadie, rompiendo moldes prediseñados, abriendo paso a los demás y así conseguir que nuestra vida no sea lo que otros pretenden que sea por mucho que se empeñen.
Gema
Mi deseo: Que la libertad se abra paso.
El problema es… Nos dejarán??
Gema
buenisimo Elida…
claro que no nos dejarán, es el precio de la libertad personal, la seguridad y amor que somos nadie nos la puede quitar
Goyo
Gema, yo también admiro a aquellas personas que deciden cómo quieren que sea su vida.
Aquellas personas que revisan sus valores, y comprueban si los están viviendo en plenitud. También a aquellas personas que viven acordes a sus creencias (religiosas y de otro tipo), ¿qué hay de malo en ello? todos los seres humanos tenemos varias de ellas y nos van rigiendo (consciente o inconscientemente). Y eso es lo que nos da la verdadera libertad.
Estoy totalmente de acuerdo contigo en tu deseo: ojalá la libertad se abra paso.
Sin embargo, me ha llamado la atención tu última pregunta. Tú eres la última DUEÑA de tu vida. Si la coges con fuerza, NADIE puede ir contra tu manera de vivir tus valores, tus principios, tus creencias (si, las tienes, aunque no las quieras reconocer? . NADIE
Al final, nuestro principal enemigo somos nosotros, que ponemos la búsqueda de la felicidad en cosas que nos dejan insatisfechos.
¡Muchas gracias por tus comentarios, guapa!
🙂
Goyo, efectivamente, la libertad personal, la seguridad y el amor, nadie nos lo puede quitar. .. salvo que nosotros los dejemos en el camino buscando cosas de felicidad efímera, que nos deja insatisfechos, pero donde ponemos nuestra ilusión.
Por eso es tan importante, en mi opinión, vivir en continua revisión de si estoy buscando la Felicidad (la grande, con Mayúsculas) o la felicidad ( la pequeña, la que nos deja insatisfechos. .. pero se nos va colando)
Al final, la sociedad, ninguna sociedad, puede con un ser humano que vive sus valores y principios.
Porque eso es lo que da la verdadera Felicidad.
¡Muchas gracias por tus comentarios!
:-*
Creo que el problema es saber desde donde tenemos las creencias, desde donde hacemos las cosas, desde nuestro ego o personaje o desde la conciencia de Ser, la felicidad que vamos sintiendo por los logros, por el estatus o dinero es efímera, el que tiene exito es el que se descubre y va alcanzando sus sueños con la conciencia clara de que está aquí para desarrollar el Amor , la Energía y la Inteligencia o discernimiento, entonces no se apega porque desarrolla su ser en las situaciones. El problema no son las creencias sino el apego a las mismas y ello por no potenciar lo que somos, cuando lo hacemos y nos centramos, tendremos criticas o reprobación, pero sentimos la fuerza ante ello
Goyo