El Lunes 21 de Octubre doy una conferencia a una multinacional en Madrid. A todos los miembros de España. ¿El tema? La superación personal y el dar lo mejor de cada uno. Y reconozco que, aunque me siento muy cómoda cuando hablo en público, al mismo tiempo estoy empezando a sentir el gusanillo en el estómago de los nervios. Por varios motivos. Uno, porque desde que me dio el Ictus, aunque he sido capaz de aprender a hablar y he dado clases y he impartido conferencias, la verdad es que me da algo de miedo el que se me “lengue la traba”, como dice mi padre (“se me trabe la lengua”, jeje). Y dos, porque la verdad es que es un tema muy profundo y espero estar a las alturas de lo que intentaré transmitirles.
Voy a intentar transmitirles que uno se tiene que plantear si está siendo realmente quien quiere ser. Y que a veces nos tiene que pasar algo muy grande en nuestra vida para que nos lo tomemos en serio lo de ser quien quiero ser. Y que uno se tiene que ver con ojos de potencial, es decir, tiene que ser capaz de ver más allá de lo que soy hoy. Todos tenemos un David dentro de nuestro mármol. Está dentro. Seguro. Lo que pasa es que aún no lo hemos esculpido del todo. Pero está.
Y también me gustaría convencerles, con mi historia personal, que todos somos más fuertes de lo que nos parece cuando estamos en el día a día. Que a veces no nos lo creemos, que no vemos nuestra fuerza. Pero está, sin duda.
Y a la vez, esta charla me cuestiona a mí misma. Hace 6 días que murió Maria de Villota. Y estoy haciendo una cosa que siempre digo que no hay que hacer: me estoy comparando con ella. Me explico: ella tuvo un accidente muy grave, que casi le llevó a la otra vida, y se recuperó poco a poco. Igual que yo. Y tuvo que luchar mucho para volver a llevar una vida “normal”. Igual que yo. Ella saco lo mejor de ella: su sonrisa, su aliento para los demás, su fuerza, sus ganas. …¡¡Ay!! No sé si puedo decir “Igual que yo” de nuevo. Me veo muy pequeñita a su lado. Y lo digo con la máxima humildad que puedo. Tengo tanto que aprender de personas como ella.
He llegado a pensar que no podía dar esa charla. ¡¡Si yo sigo aprendiendo a ser lo que quiero ser!! Pero en mi interior, una vocecita me dice: “a ver Élida, esto es como los santos. Hay grandes santos y otros más de andar por casa. No puedes comparar a Francisco de Asis, con un santo desconocido, pequeño. Francisco fue un superSanto. Pero el pequeño también triunfo en lo que triunfan los santos: en el AMOR. Y los dos están en el cielo. Pues esto es lo mismo. Maria de Villota fue una Super-figura. Y tú eres pequeña, pero también puedes ayudar a otros a vivir con más plenitud,… porque tú eres la primera que lo intenta”. Y esa vocecita me impulsa a seguir dando lo mejor. Y a ser quien quiero ser y a ayudar a otros a ser quien quieren ser.
Voy a ir a la conferencia y voy a dar lo mejor de mí. Espero que les sirva. Os pido vuestra oración (o vuestra energía, como lo llames). Voy a dar lo mejor de mí. ¡¡Voy a brillar!!
¡Si consideras que puede servirle a alguien, compártelo!
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Seguro que lo haces fenomenal!!! Van a estar encantados de escucharte!!
Un besazo a toda la familia
Itziar Molera
Lo de ser “pequeña” es según lo mires. Porque para mí eres Grande. Una de las mejores personas que he conocido y que han marcado un antes y un después en mi vida. Gracias por ello, estoy convencida de que “llegarás” a sus corazones, aunque no hables ni una palabra de aquel ictus. Un beso.
Belén Barandela Vaquero
Grande san Francisco!!!! Jejeje. Ánimo!!!
Francisco A.E.
No lo dudes nadie k te conozca lo duda, tu luz iluminara toda la sala y tus maestros utilizaran tu voz. Solo tienes k dejarte guiar. Ya nos contaras. Bs
Inma M.C.
Claro q si! Eres una gran mujer, el Espíritu Santo te sostendrá y tu dar lo mejor…
un abrazote.
Maria Angeles E.
Pues a mí sinceramente me parece que lo que escuché a María en el vídeo y lo que escribes tú bebe de la misma fuente: las dos sois un ejemplo de fortaleza y temple. Igualitas, igualitas
Carmen G.
No hay ninguna duda de que vas a brillar y que vas a encender unos focos brillantes y enormes para los que te escuchen.
Y aunque la lengua se trabe ¿qué? Serás totalmente capaz de transmitir e iluminar, porque sigues manteniendo en vigor tus múltiples recursos.
Un beso grande y mi cariño. Y sobre todo gracias por compartir y tu generosidad!
Koral B.
Animo…. Eres una campeona
Patricia S.
Elida, eres todo un ejemplo de valentía, y se que vas a brillar dando lo mejor de ti. Un abrazo muy fuerte
Mamen G.F.
Animo Elida tu puedes eres una gran mujer lo haras muy bien un abrazo
Pilar A.
Magnífico. Si ser santo como dice el Papa supone ser alguien normal con jeans y zapatillas, vete buscando los vaqueros y las playeras, que lo demás ya lo tienes.
Luis A.
Elida…Eres única, maravillosa y te mereces lo mejor de lo mejor.
En mi corazón… tú por siempre… gracias a tu querido papá El ilustre e inolvidable Pedro Peñalver.
María A.
!!! Ánimo Élida, tu puedes !!!, pido por tí.
Mila Piqueras