Transforma el Fracaso en Éxito: Claves para una Actitud Positiva ante los Errores

Fracaso. Actitud ante los errores

Ay, el fracaso. Hay algo que admiro, y mucho, de la cultura anglosajona. Su actitud ante los errores. En eso, lamentablemente, nos dan mil vueltas a los de la cultura latina. Equivocarte. ¿Cómo te suena?
 
La buena actitud ante un error implica aceptar o tolerar un fracaso, un resultado adverso. Normalmente, los latinos, tendemos a ver los fracasos como algo negativo y lo intentamos ocultar. No aprendemos de ello, no contamos a los demás nuestros errores (por vergüenza). Piensa en cuantas conferencias has ido en las que el ponente te hablaba de los errores que había tenido hasta llegar a dónde está actualmente. 

Aprender del Fracaso

El error siempre llega, lo queramos o no. Y es necesario para alcanzar el éxito. ¡Cuán necesario sería que en los colegios potenciaran la asignatura de cómo saber gestionar bien el fracaso!
Yo misma he tenido errores en muchísimas ocasiones. Tú también. Si sabes montar en bici, estoy segura de que caíste más de una vez cuando estabas aprendiendo. Pero esos errores, esos fracasos, hacen que aprendiéramos mucho más rápido. No conozco a nadie que haya aprendido a montar en bici con un manual. El único método válido es el fracaso-error-éxito. El ensayo-error.

Ejemplo de Superación

El ex presidente de Brasil, Lula da Silva, fue candidato a la presidencia de Brasil en tres ocasiones: en 1989, en 1994 y en 1998. No logró la victoria hasta 2002. Si el fracaso le hubiera hundido, no habría superado la derrota del 1989. Estoy convencida de que esos fracasos hicieron que pusiera más ganas y que cada vez tuviera más fuerza para lograr su éxito como político. 

Siempre pasa por aceptar el fracaso

Todas las empresas quieren tener nuevos productos o servicios y mejorar cualquier proceso. Eso implica innovación. Pero para conseguir esa innovación hay que aceptar que la gran mayoría de las tentativas irán al fracaso. Pero una de ellas llegará al éxito.
 
Todos los profesores quieren que sus alumnos aprendan. Pero ese aprendizaje pasa siempre (¡siempre!) por el fracaso. Y muchos de los profesores no aceptan bien el fracaso de sus alumnos.
 
Cualquier padre o madre quiere que sus hijos aprendan ciertas cosas: a ponerse la ropa, a comer con educación, a hablar, a hacer algunas tareas de la casa, etc. Todos hemos pasado por ello. Todos hemos cometido errores.

Thomas Edison: La Persistencia en la Innovación

 Un buen ejemplo de actitud ante el fracaso la encontramos en Thomas Edison. Cuando inventó la bombilla dijo: “No he fracasado, he encontrado 10.000 formas de generar electricidad que no funcionan”. Él mismo patentó más de mil inventos: las industrias eléctricas, un sistema telefónico viable, el fonógrafo, las películas de cine, etc.

Importancia de Aceptar el Fracaso

 Por eso, es necesario que cualquier directivo de empresa, cualquier profesor, cualquier padre, entendamos que el éxito y el fracaso van de la mano, que son un “pack” indivisible. Tenemos que aprender todos a no “castigar” al que fracasa, sino a animarlo a seguir intentándolo. La cultura anglosajona entiende el fracaso como algo normal y, sabiendo que no hay que premiar al que fracasa, también saben que el fracaso te ayuda a mejorar y a hacerlo mejor en el futuro.

Poesía de Rabindranath Tagore

Rabindranath Tagore, tiene una poesía preciosa acerca de este tema:
 
No se equivoca el río cuando, al encontrar una montaña en su camino, retrocede para seguir avanzando hacia el mar; se equivoca el agua que por temor a equivocarse, se estanca y se pudre en la laguna.
 
No se equivoca la semilla cuando muere en el surco para hacerse planta; se equivoca la que, por no morir bajo la tierra, renuncia a la vida.
 
No se equivoca el pájaro que ensayando el primer vuelo cae al suelo; se equivoca aquél que por temor a caerse renuncia a volar por la seguridad del nido.
 
No se equivoca el hombre que ensaya distintos caminos para alcanzar su meta;  se equivoca aquél que por temor a equivocarse nunca acciona.
 
Pienso que se equivocan aquellos que no aceptan que ser hombre es buscarse a sí mismo cada día, sin encontrarse nunca plenamente.
 
Creo que al final del camino no te premiarán por lo que encuentres, sino por aquello que hayas buscado honestamente.
 
El error más grande lo cometes cuando, por temor a equivocarte, te equivocas dejando de arriesgar en el viaje hacia tus objetivos. No se equivoca el río cuando, al encontrar una montaña en su camino, retrocede para seguir avanzando hacia el mar; se equivoca el agua que por temor a equivocarse, se estanca y se pudre en la laguna.

Recuerda

 No tengas miedo a tus errores. Sólo ten miedo a dejarlo de intentar cuando encuentras un error. ¡Quién sabe! Quizás lo conseguirás a la 10.001 vez, tras 10.000 fracasos.
¿Te atreves? El éxito viene de perseverar a través del fracaso y aprender de cada experiencia.
                                                                                         Aprende de tus fracasos

 

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14 Comments
    • Anónimo
    • 21 enero, 2017
    Responder

    Wow Elida!

    Mil gracias x este post. Llega en el momento oportuno a mi vida y a la de mis seres queridos. Totalmente de acuerdo, para mí es un aprendizaje el darme permiso a equivocarme. Esto ha marcado un punto de inflexión en mi vida.

    Comparto xa q llegue a más gente. Un abrazo!

    Cristina M.

    • Anónimo
    • 21 enero, 2017
    Responder

    Gran artículo, para poder leerlo más despacio!

    Susana G.

    • Anónimo
    • 21 enero, 2017
    Responder

    Me ayudó tu relato. Me sirve a mí misma.

    Gracias Elida

    Elena A.

    • Anónimo
    • 21 enero, 2017
    Responder

    Tan bueno cómo siempre.

    MariaJoti G.

    • Anónimo
    • 21 enero, 2017
    Responder

    Elida !!!gracias!!

    Me encanta todo lo que nos aportas !!A mi sirve mucho ya lo sabes!!

    María G.

    • Anónimo
    • 22 enero, 2017
    Responder

    Buenas sensaciones, bonito pensamiento y magnífico Tagore.

    Te dejo los míos.

    http://historiademota.com/lillodelamancha/2016/08/13/don-pedrito/

    Enrique Lillo

  1. ¡Cuánto me alegra que este artículo te haya sido útil, Cristina!
    La mayoría de los latinos tenemos que hacer el aprendizaje de darnos permiso para equivocarnos. Nuestra cultura no nos ayuda a hacerlo.

    Me alegro mucho, amiga

    • Anónimo
    • 22 enero, 2017
    Responder

    Estoy totalmente de acuerdo contigo! Estoy intentando que mis hijos no tengan miedo al error sino que se arriesguen cada día a perseguir sus sueños. Para ello, yo misma me esfuerzo en hacerlo, porque durante muchos años el error y el fracaso me paralizaron.
    Ciertamente, los colegios deberían incluir esta importante cuestión en educación. Un abrazo Elida.

    M Isabel H.

  2. ¡Gracias Susana!

  3. ¡Cuánto me alegro, Elena! Es mi PARA QUÉ mayor. Un beso enorme

  4. ¡Gracias MariaJoti! Eres un encanto

  5. Cuánto me alegro, Maria! Te agradezco que me digas que te sirve mucho, escribir me encanta y no me importa hacerlo en la sequedad… aunque es muy bonito cuando un lector me dice que le sirve.
    Un beso

  6. ¡Muchas gracias, Enrique! Gracias por tus palabras acerca de mi reflexión.

    Pero, sobre todo, muchas gracias por ese escrito tan bonito acerca de la figura de mi padre. Lo leí este verano y me emocionó muchísimo. De mi padre, D. Pedro o Don Pedrito, he aprendido muchas cosas: la coherencia, el amor a Dios y a mis hermanos, el trabajo bien hecho, … y muchas más, aunque noto que no le llego ni a la altura de las sandalias.

    Es un hombre culto, bueno, amigo de sus amigos, amigo de Dios,… y me consta que en Mota ha dejado muy buen recuerdo.

    Gracias. De corazón, gracias.

  7. ¡Qué bueno eso que estás intentando hacer con tus hijos! ¡Qué estupenda madre eres Maria Isabel!

    Yo también intento todos los días que mis hijos no tengan miedo al error sino que se arriesguen cada día a perseguir sus sueños. Es horrible ver que nuestros fracasos y nuestros errores nos paralicen. A mi también me ha pasado más de una vez. Lo bueno es que, aunque nos paralicen, podemos decidir en cualquier momento, ponernos de pie y seguir avanzando, a pesar de los fracasos.

    Un abrazo enorme, amiga.

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