La fuerza del Equipo

Estas semanas estoy impartiendo un curso de “Orientación al cliente” para los Account Managers de una multinacional. Uno de los objetivos del curso es mejorar en ellos su comunicación, de manera que puedan ponerse frente al cliente de una forma más global, en la que realmente sepan escuchar, sepan entender y detectar las verdaderas necesidades del cliente y así poder darle un buen servicio.

La semana pasada veíamos cómo dentro de las cosas que influyen en mi comunicación están mis pensamientos internos hacia el otro. Lo que pienso yo de él influye, inevitablemente, en mi relación con él.

Bien, pues les quiero contar una cosa que pasó, muy divertida y a la vez muy ilustrativa de una situación extremadamente frecuente. Hablando de los prejuicios, ellos me contaron una situación con una persona externa en la que siempre encuentran dificultades. Todos. Yo les pregunté qué podían hacer distinto (es una de las bases del coaching y de la formación que imparto: acciones nuevas para resultados nuevos). Ellos me contestaban que nada. Que todo es “culpa” de la otra persona (“es que tú no la conoces… si la conocieras pensarías lo mismo que nosotros”). Uno de ellos en un momento dado comentó: “Bueno, a lo mejor nosotros estamos ya predispuestos y no le damos oportunidad..” ¡¡¡y todo el grupo se le echó encima!!!

En ese momento yo me reí mucho y les conté el siguiente estudio:

“Una vez un grupo de científicos decidió hacer un experimento y pusieron cinco monos en una jaula. En el centro se colocó una escalera con un montón de plátanos arriba.

Cuando un mono se disponía a subir para hacerse con los plátanos, los científicos propinaron al grupo de monos con un chorro de agua fría. Tras varias interaciones de éste proceso, cada vez que un mono intentaba subir para coger los plátanos, los otros 4 le daban una paliza. Tras ésto, y pasado un tiempo, ningún mono intentaba subir a por los plátanos.

Los científicos decidieron sustituir uno de los monos. Lo primero que hizo éste nuevo mono fue subir la escalera, siendo rápidamente bajado por los otros, y ganándose una paliza. Tras algunas palizas, el nuevo mono ya no volvió a intentar subir la escalera. Un segundo mono nuevo fue introducido para sustituir a uno de los antiguos, y ocurrió lo mismo.

El primer mono nuevo participó en la paliza del segundo mono nuevo. Un tercero fue introducido y, de nuevo, se repitió el proceso. El cuarto igual hasta que, por fin, el ultimo de los monos “viejos” fue sustituido.

Así, finalmente, en la jaula teníamos a un grupo de cinco monos que, aunque nunca habían recibido un chorro de agua fría, continuaban pegando a todo aquel osado mono que intentase subir la escalera con intención de coger los plátanos.”

Los grupos tienden a defender a capa y espada sus creencias, sus maneras, sus justificaciones. “Es que siempre se ha hecho así”, “es que nosotros somos de esta manera”, … y a cualquiera que llegue y se atreva a opinar o defender algo distinto… ¡¡le dan una paliza!! (en sentido figurado, claro, o no?)

Nuestra influencia en el grupo es muy grande. Podemos condicionar a otros en negativo, frenando la creatividad, la innovación, las buenas intenciones. Y el otro acabará no atreviéndose a hacer nada.

Pero la buena noticia es que también podemos influir a otros en positivo. Como grupo podemos cambiar el tipo de relaciones que queremos tener. Podemos potenciar con nuestra actitud que las cosas cambien, mejoren, que aparezcan innovaciones, que aparezcan nuevas maneras de tratarnos (aunque sea comenzando a tomar un café juntos… “aunque hasta ahora en esta oficina no mezclabamos amistad con trabajo”).

Afortunadamente somos más que los monos. Y podemos analizar si esta manera actual de hacer las cosas nos ayuda o nos dificulta… y podemos explorar nuevas maneras. A lo mejor esta vez, podemos subir y coger los plátanos… y no pase nada porque los cientificos se han ido a tomar un café.

12 Comments
    • Anónimo
    • 9 julio, 2009
    Responder

    Buenos días Élida,

    Soy un alumno tuyo. No se por qué, pero me he sentido identificado aquí… No fui yo el defendió a esa persona (ni mucho menos), pero si soy uno de los "monos" que apalizaron al que cogió el plátano defendiendo a esa persona. Pues sigo insistiendo en que día tras día me intento quitar los prejuicios hacia esa persona, y siempre pienso que si algo sale mal puede haber sido por mi parte. Pero no, en cada caso se confirma cada vez más su ineptitud.

    Intento no generalizar, cómo bien nos has enseñado. Pero caso tras caso mete la pata. Pero vamos… no creo que lleguemos a estar de acuerdo en éste caso. De todos modos, desde que conocí a ésta persona han cambiado tanto mis etiquetas hacia mi mismo, cómo las que le tenía puestas a ella… Pero, prefiero dejar el tema…

    Pero ese es un único caso extremo. Por lo demás, aunque no termino de dominar todavía todo lo que nos estás enseñando, lo esoy poniendo en práctica y me suele funcionar. En concreto el "Rapport", lo practico a diario y me asombra cómo se pueden llegar a tratar con más comodidad por ambas partes problemas que ántes acababan en "mosqueo". Además, al haber menos "mosqueos" también me ayuda a estar más calmado en mi trabajo.

    Bueno, mañana nos vemos en la próxima clase :).

    Un saludo.

  1. Buenos días, alumno "anónimo" (aunque el Viernes ya me dijiste quién eras).

    Me alegra mucho leer tu comentario en este post. Y, sobre todo, me alegra ver que los contenidos del curso te están sirviendo, en tu práctica como profesional y estoy convencida de que también te están sirviendo en tu parte personal.

    Como tú muy bien dices, ese caso es un caso extremo. Estoy convencida de que incluso ese caso lo podrás gestionar mejor… y me encanta leer que ya estás obteniendo resultados muy buenos en tu día a día. ¿Sabes? lo que más me ha gustado es leer que "me ayuda a estar más calmado en mi trabajo", porque si estás más calmado, lo harás mejor, más a gusto… y por tanto más feliz ¿y no es eso lo que todos buscamos?

    Gracias por tus comentarios y aportaciones, aqui en el blog y en clase. Sigue enriqueciéndonos con ellas. Ah!! y te invito a que sigas haciéndo comentarios en el blog… lo construimos entre todos.

    Disfruta del verano, un beso.

    • Isabel
    • 25 julio, 2017
    Responder

    Muy interesante. Lo comparto, gracias!

    Isabel HJ

    • Carlos
    • 25 julio, 2017
    Responder

    Te lo tomo prestado Elida

    Carlos H

    • elidap
    • 25 julio, 2017
    Responder

    ¡Gracias Isabel! Me gusta que te parezca interesante.

    Es una historia que lei hace mucho tiempo,y que, lamentablemente sigue vigente hoy en muchas empresas.

    Gracias por compartirlo, Élida

    • elidap
    • 25 julio, 2017
    Responder

    ¡Claro que sí, Carlos! Para eso está.

    • María José
    • 25 julio, 2017
    Responder

    Me ha encantado. Lo comparto

    M. Jose T.

    • Arnaldo
    • 25 julio, 2017
    Responder

    Los condicionantes de la Sociedad

    Arnaldo R.

    • elidap
    • 25 julio, 2017
    Responder

    ¡Me alegra que te haya encantado, Maria Jose! Todo tuyo

    Élida

    • elidap
    • 25 julio, 2017
    Responder

    Totalmente, Arnaldo.

    Lo bueno es que podemos tomar nosotros el volante en nuestra vida… aunque sea difícil a veces

    Élida

    • Arnaldo
    • 25 julio, 2017
    Responder

    Si Elida, el desafio, ser los mejores pilotos de nuestro destino

    Arnaldo

    • Gloria
    • 25 julio, 2017
    Responder

    Así es lo comparto

    Gloria B.

Deja un comentario

Últimas entradas

Cómo el uso del móvil dirige tu atención y tu vida

El uso del móvil: el espejo que dirige tu atención Mira, el uso del móvil revela más…
Ver entrada

Lealtad e integridad: el valor real cuando llega la prueba

Lealtad e integridad: lo que se ve cuando las cosas se ponen difíciles La lealtad y…
Ver entrada

Cuidar tu cerebro. Es un jardín: aprende a cuidarlo y hacerlo crecer

Es un jardín: aprende a cuidar tu cerebro y hacerlo crecer   Tienes que cuidar tu…
Ver entrada

Cultura del esfuerzo: la lección detrás del reloj analógico

La cultura del esfuerzo y el reloj. He visto un video, que se ha hecho viral, de…
Ver entrada