La importancia del objetivo

Este fin de semana he estado de colaboradora como formadora en un programa de formación de futuros Coaches, impartido por el Instituto Potencial Humano. Y me he encargado de tutelar las prácticas. Básicamente consiste en que un alumno hace de coach a otro alumno que hace de coachee (cliente), es decir, que se marca un objetivo y lo trabaja en la sesión. Así el aprendiz de Coach, va poniendo en práctica todo lo que aprende y va percibiendo las posibles dificultades que surgen en una sesión. Cuando la sesión termina, el aprendiz de Coach recibe feed-back, en el que se le remarcan las competencias que ya tiene integradas y las que aún tiene que trabajar más.

Personalmente, me encanta poder estar colaborando con mi Know-how a que otras personas aprendan esta fascinante profesión. Es precioso compartir tu conocimiento y tus humildes enseñanzas con otros. Así cada vez habrá coaches más preparados, a disposición de todas aquellas personas que quieran ponerse manos a la obra para conseguir un objetivo…. y, en definitiva, para ser más felices.

Y quiero compartir con ustedes una reflexión que surgió en esas prácticas. Uno de los coaches, lo hizo muy bien, hizo preguntas muy poderosas, calibró muy bien el estado del coachee, lo llevó a explorar distintas opciones, … en fin, muchísimas de las competencias de nuestra profesión puestas en marcha.

Sin embargo, topó con una cosa que no hizo bien: el coachee no definió realmente su objetivo. El coachee realmente no estaba seguro de que quería conseguir algo. Había algo de deseo, pero no había verdadera voluntad. Y, sobre todo, no sabía a dónde quería ir.

Y, claro, si la persona no define a dónde quiere ir…. el coach es un taxista que no para de dar vueltas, sin dirección. Me parece que era Séneca quien decía:

. “No hay viento favorable para el que no sabe dónde va”

Un barco que no ha definido su rumbo, que no lo ha marcado en su timón, será empujado por el viento a cualquier lugar… y no siempre llegará a un lugar en el que realmente quiera estar. Por eso, en la vida diaria a veces nos parece que las cosas no nos salen, que la vida nos va llevando a lugares en los que no queremos estar, o que pensamos que no nos merecemos estar ahí, o que no es lo que realmente queríamos vivir. Pero nuestro timón no tiene marcada ninguna dirección. Y nuestro barco va a merced del viento y de las olas.

Un buen coach ayuda a su coachee a definir su objetivo. Muchas veces el coachee quizás no sabe exactamente dónde quiere ir, aunque sabe que quiere ir a otro sitio distinto de donde está actualmente. El trabajo del coach comienza ayudándole a definir ese puerto al que quiere llegar. Pero eso si, lo que el coach no puede hacer es poner la voluntad en lugar del Coachee. Él y sólo él es quien debe QUERER hacer algo, moverse en alguna dirección. Si no sabe la dirección, ya le ayudará el Coach a definirla, pero la voluntad y la disposición tiene que estar en el Coachee.

Por eso esa sesión no funcionó bien. Por eso en nuestra vida a veces no salen las cosas como queremos…. porque no hemos marcado ese “como queremos”. ¿Tiene su timón bien señalado el rumbo hacia el que Ud. quiere que se dirija? ¿Tiene definido el puerto al que quiere llegar? o de lo contrario, ¿está su barco a merced del viento, unas veces llendo a unos puertos, otras veces a otros?, ¿Está su barco a la deriva?

Sea como sea, hoy es un buen momento para comenzar. Tómese unos minutos y piense:

+ ¿cuál (o cómo) es la vida que desea vivir? (puede fragmentarlo, si le ayuda, en distintos aspectos: laboral, familiar, personal, etc.)

+ Defina bien dónde quiere estar en 6 meses, en 1 año y en 3 años

+ ¿cuáles son las decisiones o acciones que debe tomar, encaminadas a llegar a ese lugar?

+ ¿está siendo la mejor versión de Ud. mismo? (¿mi barco está con toda la potencia de sus motores, o está a la deriva o cuando menos pareciendo una barquita, cuando es un transatlántico) y si la respuesta es no: ¿qué cosas podría hacer distintas, mejores, para ser todo lo que puede llegar a ser?

+ ¿le vendría bien una ayuda externa para llegar a ese puerto al que quiero llegar?

Márquese un objetivo. Defina dónde quiere estar. Eso si, lo más importante, tome la DECISIÓN de tomar su timón y empezar a dirigir su barco hacia donde de verdad quiere fondear.

No hay nada más poderoso que un transatlántico con todos sus motores en marcha y un buen timón. No hay nada más poderoso que una persona que sabe a dónde quiere ir y decide ponerse manos a la obra.

3 Comments
    • Publio
    • 4 abril, 2009
    Responder

    Gracias por las pautas para comenzar. Muy interesantes

    • Anónimo
    • 26 noviembre, 2009
    Responder

    oye
    gracias por acer ese blog de
    coaching
    enverda lo nececitava
    por que estaba en duda
    bueno muxas gracias
    spero k sigas aciendo temas importantes como ste

    • Anónimo
    • 15 diciembre, 2009
    Responder

    Hola que tal estais.
    Me gustaria que me definieras la proactividad de un coachee y como fomentarla.
    Me podrias mostrar algunos ejemplos?
    Un abrazo y gracias por anticipado.

Deja un comentario

Últimas entradas

Cómo el uso del móvil dirige tu atención y tu vida

El uso del móvil: el espejo que dirige tu atención Mira, el uso del móvil revela más…
Ver entrada

Lealtad e integridad: el valor real cuando llega la prueba

Lealtad e integridad: lo que se ve cuando las cosas se ponen difíciles La lealtad y…
Ver entrada

Cuidar tu cerebro. Es un jardín: aprende a cuidarlo y hacerlo crecer

Es un jardín: aprende a cuidar tu cerebro y hacerlo crecer   Tienes que cuidar tu…
Ver entrada

Cultura del esfuerzo: la lección detrás del reloj analógico

La cultura del esfuerzo y el reloj. He visto un video, que se ha hecho viral, de…
Ver entrada