Hoy he tenido una conversación muy interesante con una amiga. Había escrito en su blog un artículo que me ha encantado. Hablaba de cómo es necesario tener ilusión en todas las cosas que hacemos. Y estoy totalmente de acuerdo con ella. Hoy mismo he leído en el “Laboratorio de Felicidad” del País, un articulo de Pilar Jericó, en el que decía que: “la ilusión por sí misma no construye proyectos o relaciones o nuevas empresas o nos lleva a realizar ese viaje con el que soñamos, pero sí es el motor para movernos a conseguirlo”.
Mi amiga sostenía (y yo estoy totalmente de acuerdo) que muchos de los buenos propósitos que mucha gente se hace al comenzar el año, al final los dejamos en el olvido, no por falta de voluntad, ni siquiera por falta de tiempo, no. Al final los dejamos de lado porque hace tiempo que perdimos la ilusión. Y ella afirmaba que es sumamente necesario recuperar la ilusión en todo, en cualquier pequeño objetivo. Si no la recuperamos, el motor que nos mueve se para.
Y le he escrito un correo diciéndole que me había encantado. Y ella me ha contestado diciéndome que me lo agradecía mucho, sobre todo porque había recibido varias críticas de algunas personas.
Inmediatamente me he acordado de una frase que leí en el prólogo del “El Señor de los Anillos” y que me sorprendió mucho. Tolkien decía: “No me quejo si alguien que ha leído mis libros lo encuentra aburrido, absurdo o despreciable,… ya que tengo una opinión similar sobre sus comentarios”. J
Y se la he mandado a mi amiga. Me parece una frase un poco fuerte, es cierto. Pero al mismo tiempo, me parece la actitud adecuada para mantener tu ilusión en aquello que realmente quieres hacer. Independientemente de lo que otros digan de ti.
El rechazo existe. Quien no lo reconozca, realmente es un poco iluso (que aunque es primo, no tiene nada que ver con Ilusión). Hay un refrán español que a mí me encanta: “para gustos, los colores”. Y hay algunas personas que si les gusta un color distinto al tuyo, se lanzan en una crítica destructiva a destruir tu color. Bueno, poniendo un poco de humor, como dice Jandro: “antes de nacer, 9 meses antes de nacer, fuimos el único que no fue rechazado (se refiere a un espermatozoide)… ¡¡y nos hemos acostumbrado!!!” J
Realmente, a todos nos duele la crítica, especialmente la crítica destructiva. Pero la buena noticia es que se puede trabajar. Porque realmente la crítica que más nos duele es nuestra autocrítica. ¡¡¡Esa suele ser super dura con nosotros mismos!! Pero la buena noticia es que eso también se puede trabajar. Y la mejor noticia es que no se trabaja con herramientas, ni demostrando que somos capaces, ni probando nada. No, la autocrítica se puede trabajar con el AMOR. Amándome a mí misma, incluso en esa situación. Amándome, y perdonándome. Y lo bueno es que en nuestro interior, a pesar de que seamos muy autocríticos con nosotros mismos, estamos deseándonos amarnos. Porque todos queremos AMOR. De los demás… y nuestro. Y cuando nos auto-Damos amor, todo nuestro ser se vuelve agradecido.
Es cuestión de probar. Quizás no lo logremos de golpe, pero con ILUSIÓN. Prueba a mirarte cuando entras en Auto-Crítica. Y cuando seas consciente de que has entrado, párate un momento y dite: “vale, no lo ha hecho de diez, pero me quiero y me acepto. La próxima vez lo haré mejor”. Y así, habrás conseguido dos cosas muy importantes: cambiar tus pensamientos negativos por otros más adecuados y, ¡¡lo más importante!! ¡¡TRATARTE con mucho AMOR!!!
Y si nuestra Auto-Crítica deja de ser destructiva y pasa a ser Crítica Constructiva… las críticas de los demás no tendrán poder sobre nosotros.
¿Qué Auto-Crítica tienes tú?, ¿destructiva o constructiva? Recupera la Ilusión y comienza a darte más AMOR. Ya me contarás la diferencia.
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Estoy contigo Élida, incluso un poco más radical: yo NO quiero vivir sin ilusión!!
Un abrazo!
Mary
Qué bonito Élida y que verdad!!
La capacidad del ilusión esta también muy relacionada con la autoestima, solo ilusiona lo que uno cree posible!!
Y con la valentía porque hay que atreverse a soñar con todas las consecuencias!!
Un beso, Carol
Como siempre, me encanta leerte
;-D
Pilar J.
Carol, ¡¡qué interesante lo que has aportado!!
¿Sabes? Mi amiga me dijo una cosa similar, ya que me dijo que la crítica nos duele especialmente porque ataca a nuestra autoestima.
Y yo añado que entonces, trabajando nuestra autoestima, la crítica no tendrá poder sobre nosotros. Y la auto-crítica no tendrá lugar, porque si te quieres, serás bastante menos dura contigo misma. Y entonces la ILUSIÓN vendrá volando a nosotros.
¡¡Me parece que hemos encontrado entre todos la clave para mantener la Ilusión!
Primero QUERER vivir con Ilusión, como aporta (muy sabiamente Mary). Y segundo, Querernos más. Así la crítica perderá su poder, y la Ilusión vendrá.
Besos!!
Pilar, muackkkssss!!!