Hoy se han encontrado muerto a Emilio Botín, el presidente del Banco Santander. Y me ha dado pena. La muerte de cualquier persona siempre me entristece.
Y me ha llamado la atención algunas frases que he leído en Facebook. Algunas personas se preguntaban si él podría comprar el cielo, o la felicidad. O decían que la muerte pone a cada uno en el mismo lugar que a los demás. O ponían una foto de Emilio Botin disparando una pistola (foto trucada clarísimamente). Y me ha dado más pena aún. Porque, aunque lo que decían podría ser verdad, no iba acompañado de amor. Ni siquiera de respeto.
Habrá gente que pensará que fue un ladrón. Habrá gente que no lo piense. Habrá gente que piense que fue aplastando a los demás para conseguir su riqueza. Habrá gente que no lo pensará. El pensamiento es libre.
Yo no voy a entrar a juzgar a Emilio Botín, por dos motivos, porque intento evitar entrar en juicios (con cualquier persona) y porque no le he conocido, por lo que no tengo criterios para aventurarme en un juicio (que, además, por el primer criterio no querría entrar). Pero lo que si tengo claro es que era una persona. Y como tal tenía su dignidad. Y como tal tenía “derecho” a que no me alegre por su muerte. Al contrario, tenía “derecho” a que yo me entristeciera por ella.
A veces me parece que en este bendito país estamos muy dados a entrar enseguida en el juicio, a echar los perros enseguida, sobre todo a los que destacan por algún motivo. Y no estamos muy dados a entrar en la caridad, en el amor a los demás. Sé que no está de moda lo que estoy diciendo. Aunque tampoco me importa. Porque creo que realmente si entráramos más a menudo en la caridad, si entráramos más a menudo el amor a los demás (y a nosotros mismos), nuestra vida sería más plena y nuestra sociedad sería más grande.
Así que, aunque no te he conocido, Emilio Botín, descansa en paz.
¡Si consideras que puede servirle a alguien, compártelo!
28 Comments
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Gracias por esta reflexión.
Al leer en facebook esta mañana muchas frases despectivas no he podido evitar recordar el siguiente texto:
Nadie es una isla, completo en sí mismo; cada hombre es un pedazo de continente, una parte de la tierra.; si el mar se lleva una porción de tierra, toda Europa queda disminuida, como si fuera un promontorio, o la casa de uno de tus amigos, o la tuya propia. La muerte de cualquier hombre me disminuye porque estoy ligado a la humanidad; por consiguiente nunca hagas preguntar por quién doblan las campanas: doblan por ti. John Donne
Besos, Marta
¡Cuanta razón! Elida
Sara
Yo soy de los que pienso que fue ambicioso e hizo muchas cosas reprobables por las que muchos le recordarán con poco cariño. Pero coincido contigo en que sigue siendo una persona y, por tanto, poseedor de la misma dignidad que cualquiera. Yo también intento no condenar a las personas, en todo caso, solo a sus conductas equivocadas. No me alegra su muerte. Descanse en paz
Eloy
Gracias Elida!!
Estoy totalmente de acuerdo contigo!
Bea
Marta, ¡gracias por compartir ese texto!
Me parece muy bueno para expresar lo que yo quiero transmitir. Si el mar se lleva esa porción de tierra, mi propia casa queda disminuida. Por eso la muerte de CUALQUIER hombre me disminuye.
Ojalá nunca olvidemos que estamos ligados a la humanidad.
Ojalá nunca olvidemos que la persona, el SER pleno, está por encima de sus comportamientos, de sus actos, de sus pensamientos.
A mí no me gustaría que me juzgasen por ciertos comportamientos que he hecho a lo largo de mi vida y que, desafortunadamente, quizás haré a lo largo del tiempo que me quede de vida. Tampoco me gustaría que me juzgasen por mis pensamientos, a veces tan equivocados.
No.
Me gustaría que me juzgasen por y con el Amor.
Y por eso, por lo de "haz a los demás lo que te gustaría que te hicieran a ti", no quiero juzgar a los demás.
Mil besos, y de nuevo, gracias por compartir el texto.
Élida
¡Gracias, Sara!
Lo cierto es que ha entristecido mucho ver tantos comentarios despectivos.
Eloy, probablemente hizo cosas reprobables (igual que yo en más de una ocasión )
Efectivamente, las conductas equivocadas se pueden juzgar. Es más, yo diría que se DEBEN juzgar. Estoy de acuerdo contigo.
Y es importante ver el momento concreto. Me explico, cuando una persona se acaba de morir, ese momento no es el más adecuado para entrar en juicio de sus conductas. En ese momento tendría que primar el ver a la PERSONA, ver su DIGNIDAD. La lástima, la compasión, la tristeza, son cualidades intimas del ser humano. Y cualquier ser humano se merece que nos entristezcamos por su muerte.
¿Y luego? Seguro que las cosas malas que hizo saldrán a la luz y si no, como dice el dicho popular, la justicia divina juzgará.
Pero a Dios gracias a mi no me ha nombrado juez!
Un beso enorme y gracias de corazón por compartir tu opinión,
Élida
¡Gracias Bea!
por lo menos que se oiga la opinión de las personas que se han entristecido por su muerte.
Besos!
Élida
Hay que escuchar a todos es cierto. También a las familias desalojadas de sus casas por haberse quedado en el paro mientras su banco muestra beneficios de más de 17.000 millones de euros en un semestre, gente que se ha llegado a suicidar… Justifica eso su muerte o la alegría por ella? NO. Pero tampoco voy a llorar por gente así.
Fran
Bueno, Fran. Es cierto que hay gente que ha sido desalojada de su casa. Es verdad que hay gente que se ha llegado a suicidar. Todo eso es verdad.
Estoy convencida que él habrá tenido parte de culpa en eso, aunque no le considero culpable total. Los jueces son los que al final firman el acta de desahucio, y no el banco.
No obstante, aun así, mi entrada va justo para que, en el momento de la muerte de una persona (cualquier persona, incluso el "horrible" Emilio Botin) yo siento tristeza. Tú no te vas a poner a llorar por él. Genial. Yo honestamente, tampoco lo he hecho. Pero, ¿qué tal si te entristeces porque un ser humano se ha muerto? Y es más, ¿qué tal si elevas tu oración para que Dios se apiade de él?
Mil besos, guapo!!
Para mi no era especial. Lo siento por él, pero nada más.
Gema
Jejeje. Bueno, "gastaré" mis oraciones en otros. Total… si la hiciese seria para desearle que vea muy pronto a sus amiguitos. . Pero lo dicho. .. no me voy a inmutar en un sentido u otro. Dedicaré mis oraciones a otros.
Fran
Cuando conoces a gente desalojada, a niños q han echado de su casa. No puedo sentirlo.
Mayte
No se puede servir a Dios y al dinero, y no se puede "destacar" como presidente de un Banco como el Santander sin descender a lo más bajo de lo más bajo de la podrida servidumbre al dinero. Al atardecer de la Vida se nos examinará del Amor… Espero que al menos le sonara la palabra.
Ana
Yo tengo otras cosas en que pensar
Gema
Gema, para mi tampoco era especial. Me alegra que lo hayas sentido. Justo en esa línea va mi entrada. En la necesidad de poder sentir la muerte de cualquier ser humano.
Besos, Élida
Fran, tú tienes libertad para decidir por quien quieres "gastar" tus oraciones, jejejee!!
Besos!
Mayte, yo creo que, como he dicho más arriba, él no fue el culpable directo de que esas personas estén desalojadas.
Son las leyes, los jueces, la falta de trabajo, la falta de previsión en algunas personas en lo que pueden hipotecarse, la crisis,…
¿Qué él tuvo parte de responsabilidad? Lo más seguro es que si.
No obstante, sigo abogando porque ante la muerte de CUALQUIER ser humano todos deberíamos sentir tristeza. Porque, sea como sea, haya hecho lo que haya hecho, su DIGNIDAD está por encima de todo.
Me apena que no puedas sentirlo.
Besos!
Ana, coincido contigo en que al atardecer de la vida se nos examinará del Amor. A todos. A ti, a mi y a Emilio Botin.
Lo que no soy capaz es de emitir un juicio tan duro como el que tu has escrito. Yo no sé que relación habrá tenido con el dinero, a pesar de ser el presidente de un banco como el Santander. No lo sé, ni para un lado ni para el otro. Tampoco me atrevería a decir: "espero que al menos le sonara la palabra (Amor)". Ufff!! ¿Quién soy yo para juzgarle?
Mira el Evangelio de ayer (¡qué casualidad-causalidad):
"Amad a vuestros enemigos […] Sed compasivos como vuestro Padre es compasivo; no juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados." El mismo Jesús nos dijo que no juzguemos. Y estoy convencida que sabes cómo acaba: "La medida que uséis, la usarán con vosotros".
Definitivamente, no me voy a atrever a juzgar…. porque quiero que la medida que usen conmigo sea de misericordia-Amor.
Besos.
El hecho de q este señor haya muerto no afecta ai vida, ni para bien, ni para mal. No creo q sea cuestión de alegrarse o no por ello, pero entiendo q haya gente q ha sufrido q piense… bien!!! No es algo de lo q orgullecerse pero lo entiendo. Yo me alegré de la muerte de Hitler, ójala hubiera sido antes!!!
Gema
Elida, no puedes decir en serio que no sabes cuál es la relación de un banquero (y más de esa categoría) con el dinero. No creo que realmente ignores dónde se blanquean, se venden, se compran y se reinvierten las lágrimas y los sufrimientos, de los seres humanos. Dónde nacen las guerras, dónde se venera al poder y donde se tasa y se pisotea todo lo que no tiene precio: la dignidad, la verdad, la vida. Es en los bancos donde se hacen esas cosas, y son las personas que los dirigen quienes las hacen… No sólo una masa anónima, no sólo un ordenador o un sistema socio-económico, sino también un ser humano con libre albedrío que tiene una responsabilidad ante sus hermanos. Efectivamente, como yo, como tú, como todos, que ante el Amor daremos cuentas del Amor.
Te confundes si crees que me alegro de su muerte.
Espero, literalmente, que al menos no le haya cogido con las manos vacías, porque aquí sólo las tenía llenas de dinero. Ése fue su fruto. Y por sus frutos los conoceréis.
Cuando Jesús nos pidió que no juzgáramos, no nos estaba pidiendo que fuéramos por el mundo ciegos y sordos.
Ana
Deberíamos dejar de envidiar tanto el bolsillo ajeno, y fijarnos más en nuestro interior, que al final será lo único que cuente y aquí vamos a estar dos días. Un cristiano nunca debería pensar de nadie, sea quien sea, "ya tuvo buena vida en este mundo, no merece la vida eterna". Ni tengo ni tendré jamás en mi vida el dinero que tuvo él. Pero eso no me hace despreciarle ni decidir que no es merecedor de ser salvado. Ninguno de nosotros tiene ese juicio en su mano.
Laura
Gema, a mi tampoco me afecta en mi vida diaria la muerte de "este señor". También puedo entender que haya gente que haya sufrido que se alegre de su muerte.
Y eso no quita que yo, en mi ultima libertad, es decir, más allá de lo que pasa, me entristezca por la muerte de un ser humano.
Y mi pregunta va directa a ese tema. ¿Ves la dignidad de cualquier ser humano o no? Por que si no la ves en Emilio Botín, significará que hay dos tipos distintos de seres humanos, unos con dignidad y otros sin ella. Y entraríamos en un terreno super angosto y difícil de transitar. Ah! Y yo no quiero ir por él.
No obstante, gracias de corazón por compartir tu opinión.
Besos!
Ana, creo que has hecho una generalización enorme. Las lágrimas y sufrimientos de los seres humanos, no salen solo de los bancos. Hay sufrimientos y hay lágrimas que surgen de otros lugares.
Estoy de acuerdo contigo en que las personas que los dirigen son ser humanos con libre albedrío. Y que tienen responsabilidad ante sus hermanos. Igual que yo, por otra parte.
Yo no sé si le ha pillado el juicio ante el Amor con las manos llenas sólo de dinero. No lo sé, no sé cuánto amor ha sido capaz de dar en su vida. Y tampoco creo que tú te atrevas a decir que "aquí SÓLO las tenía llenas de dinero".
Por mi parte, prefiero ir revisando como están mis manos, porque a mi también me va a juzgar el Amor…. y me siento mal cuando veo que yo también tengo dinero en las manos, también tengo soberbia, también tengo poca paciencia, también tengo pereza…. ¡¡Menos mal que me va a juzgar el Amor!!
Besos, y gracias de corazón por compartir tu opinión.
Totalmente de acuerdo contigo, Laura. Yo por lo menos no tengo ese juicio en mi mano… ¡¡y no lo quiero tener!!
Besos, Élida
La dignidad se gana día a día. Si tú eres capaz de ver dignidad en lo indigno, au sin conocer a la persona, te admiro por ello. Yo no. Estoy de acuerdo contigo en q uses tu libertad para entristecerte, pero de la misma manera otros la pueden usar para alegrarse. Los sentimientos son libres, no se puede obligar a nadie a amar o a odiar y mucho menos sin conocer sus circunstancias.
Gema
Sí, me atrevo a decirlo. Si no, obviamente, no lo diría.
He pensado cada palabra que he escrito, y las he pensado a menudo en mi trabajo, donde tengo que escuchar a los que se han quedado sin casa, a los niños que no saben dónde van a vivir, a las mujeres inválidas que ven cómo las echan de sus hogares cuando ya están casi pagados porque se han puesto enfermas y no pueden seguir trabajando y pagando como en los veinte años anteriores. No son generalizaciones. Tienen rostro, nombre y apellidos. Esto es lo que he visto, y lo que veré mañana. Y al otro. Y al otro. Eso es lo que escucha mi corazón, y esto es lo que pienso.
Besos y gracias a ti.
Ana
No te conozco Ana pero me gusta mucho lo que has dicho, se nota que lo sientes y que te pones en la piel del que sufre,
Gema