Puedes Decidir. Puedes ELEGIR

La semana pasada estuve hablando con una directiva que en este año ha hecho un trabajo personal inmenso. Ha hecho un proceso de mentoring, en el que yo le he acompañado, justo en esta época de cambio, de gran incertidumbre y le ha venido genial que justo en esta época tan mala haya venido su mentor. Lo ha aprovechado muchísimo.

Resumidamente, te voy a transmitir lo que ha conseguido: ha conseguido DECIDIR lo que de verdad quiere hacer, y ser consecuente con esa decisión.

Me explico. Antes, no tenía la sensación de elegir, iba eligiendo las cosas según venían. Qué le daban un puesto con mayor responsabilidad, decía que Si. No podía elegir (pensaba). Qué le pedían que tenía que estar más horas en el trabajo… pues estaba más horas en el trabajo. No podía elegir (pensaba). Se dejaba arrastrar (palabras textuales suyas). Incluso tenía un rol de hombre (en la empresa y en su familia). Estaba exclusivamente enfocada en el trabajo. Hasta que llegó un momento en que la empresa le volvió a ofrecer un puesto de mayor responsabilidad… que implicaba tomar decisiones transcendentales, para ella y para su familia. Y por primera vez, se paro seriamente a pensar. Me dijo: “Esto ha sido tan gordo que, por primera vez, me he planteado, esto por qué lo hago. Y no me he dejado arrastrar.”

Ha DECIDIDO hacer lo que ella quiere. Ha decidido ELEGIR.

Y la buenísima noticia es que ¡no ha pasado nada! Bueno, han pasado muchas cosas, pero todas buenas. Todo lo que su miedo le decía… no se ha cumplido. Ahora es mucho más feliz. Disfrutando en su trabajo y disfrutando con su familia. Siendo su mejor versión. ¡¡Qué grandeza muestra!!

Me ha recordado la historia que publique en este blog, hace tiempo: “La ranita hervida”. Te invito que lo leas (haz link aquí para leerlo).

Sólo rescato una cosa de ese artículo: “Cada uno de nosotros tenemos en nuestro interior la capacidad de detectar y escuchar esas pequeñas señales que nos van diciendo: “Cuidado, este camino no va bien, creo que hay algo que tienes que revisar”. Hemos nacido para la felicidad y tenemos en nuestro interior un “radar” que nos dice si vamos por buen camino o no. Y también tenemos la capacidad de, cuando nuestro radar nos dice que algo no va bien, tomar la iniciativa y generar cambios mediante la reflexión y la acción (las dos caras de la moneda del Coaching).”

Si lo hacemos, empezaremos a recuperar nuestro poder personal.

Salvo que no quieras. J

 

1 Comment
  1. Le mandé a la persona que me inspiró esta entrada, el link a esta página. Y quiero compartir contigo su respuesta:

    "Muchas gracias Élida!
    No sabía que podía ser el tema de una entrada en tu blog, qué honor!
    Me voy de vacaciones mañana, así que estoy todavía más encantada si cabe.
    Feliz verano para ti y tu familia.
    Un beso"

    Me encanta ver cómo nos podemos ayudar unos a otros!

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