Madrid, comienzo de Abril.
Sala Alegría del Hotel Puerta de América. Cincuenta personas en la sala. Profesionales del mundo del Coaching, de los Recursos Humanos, Consultores, Psicólogos y Empresarios. Todos expectantes por aprender. Ante nosotros, el maestro de Coaching de Equipos. Más de veinte años de experiencia en acompañar a equipos hacia su mejor “performance“, su mejor desempeño. Alain Cardon.
He disfrutado mucho del aprendizaje. Traigo muchas cosas en mi personal maleta del aprendizaje, muchas cosas que puedo aplicar desde ya con los equipos que me pidan Coaching. El Coaching siempre será sacar lo mejor de una persona o una empresa, acompañarla hacia un lugar que quiere estar, sacando sus recursos y también generando planes de acción, pequeños (o grandes) pasos que le llevarán hacia la meta: el final del proceso, la vida que desea vivir, los rendimientos que desea ver. Sin embargo, existen diferencias entre Coaching individual y Coaching de Equipos. Y Alain Cardon se encargó de dejárnoslas muy claras. En un estilo muy confrontante y exigente.
Y quiero compartir con Ustedes una cosa que recalcó muchas veces y que me pareció muy interesante. Si de verdad queremos mejorar cosas en la empresa, centrémonos en los objetivos y en los resultados que queremos conseguir. Y no en las relaciones de las personas.
Es un enfoque muy confrontante. Él decía: si nos centramos en mejorar la relación… quizás no obtengamos mejores resultados. Eso si, podemos salir a hacer out-trainning, u organizar cenas, etc. pero los resultados puede que no variarán. Aunque como personas nos llevemos mejor (¡¡o no!!). Pero si nos centramos en los objetivos, en las mejoras que queremos conseguir… focalizaremos ahí, pondremos nuestra energía en conseguirlo. Y añadía: No conozco ningún equipo que tiene buenos resultados que tenga problemas de relaciones entre los miembros del equipo.
Me dió mucho que pensar. Es cierto que creo mucho en la importancia de las personas y las relaciones que se generan entre ellas. Es cierto que creo que si las personas tienen buenas relaciones entre ellas, se generarán actitudes más tendentes a conseguir buenos resultados. Sin embargo, también estoy de acuerdo, y eso es Coaching puro, que centrarnos en lo que queremos conseguir, llevará como anexos otros resultados “adyacentes” que quizás no trabajábamos directamente. Y creo que no son enfoques incompatibles. Y creo también que en algunas ocasiones, cuando queremos mejorar algo en un grupo, nos centramos sólo en las relaciones (eso es Cohesión de Equipos), pero no nos centramos en definir bien claro lo que queremos conseguir como resultados, y mucho menos en marcar pautas, métodos y acciones que nos lleven hacia esos resultados.
¿Qué quiero transmitir? Pues que podemos hacer las dos cosas para mejorar un equipo: trabajar las relaciones y trabajar sobre los resultados. Si hacemos las dos cosas, estoy segura de que potenciaremos muchísimo el desempeño de un equipo. Sin embargo, en muchas ocasiones, se trabaja sólo una de las opciones. Y normalmente se elige trabajar sólo la parte de las relaciones (vamos a llevarnos bien, a crear buen clima, …) y eso no conduce a la mejora de los resultados. Muchas veces ni siquiera asegura una buena relación.
Voy a ponerles un ejemplo. Un cliente mío me comentaba hace unos meses que había una persona en su equipo, con la que se tenía que reunir prácticamente cada dos días, con la que se llevaba muy mal. Además de lo personal, esta persona no aportaba todos los datos que el resto del equipo necesitaba, no actualizaba las tablas comunes, no terminaba los trabajos que correspondían a su departamente a tiempo, etc. Es decir, además de a nivel personal, también tenía problemas a nivel profesional.
Este cliente mío se propuso mejorar la relación personal, llevarse mejor con esta persona, con la creencia de que así mejorarían las cosas. Y al cabo de poco tiempo la relación personal había mejorado muchísimo (tanto que hasta compartían hobbies, del mundo del motor). Sin embargo… a día de hoy esta persona sigue sin hacer bien su parte profesional, sigue sin delegar, sin terminar trabajos a tiempo, sin compartir información….
Si nos centramos sólo en lo relacional, los resultados de equipo pueden no variar. Por eso, mi propuesta es: centrémonos en los dos. Y si tenemos que elegir sólo uno de los dos, centrémonos en los Resultados.
Para ello, Alain propone un método breve, sistémico. Y lo que es más importante: Responsabilizante, es decir, que genera responsabilidad en todos y cada uno de los miembros. Porque cuando uno asume su responsabilidad al 100% ya no se queda a esperar que el otro me lo arregle. O ya no se escaquea, eludiendo responsabilidades. No, ya acepta que él tiene que dar lo mejor de si. Porque ya no piensa de modo individual, sino como parte activa y necesaria de su equipo.
Interesante, muy interesante. ¿Qué experiencia tienen ustedes de los equipos en los que han trabajado? ¿Les suena aquello de “es que esto no es de mi incumbencia”? o aquello de “es que a mi no me dijeron que me tenía que encargar de eso”. O lo que es mejor aún: “es que este se guarda información que no nos da y no podemos hacer bien las cosas”… El mundo de los equipos está por explorar. Y cuando se ponen en las manos de un profesional que les ayuda a sacar todo su potencial… el equipo llega a su mejor desempeño…. y entonces, ¡¡Oh!! ¡¡todos están contentos de trabajar en ese equipo y mejoran sus relaciones!!
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