Esta mañana mi marido y yo hemos tenido que llevar a Alex al Hospital de La Paz. Era para una cita de Inmunología. Con Alex estamos conociendo multitud de hospitales de Madrid J
No voy a hablar de eso, pero me gustaría resaltar que me ha llamado poderosamente la atención que las enfermeras, los médicos y las administrativas con los que nos hemos cruzado… ¡¡todos sonreían!! ¡Qué gusto da ir a un sitio así!
Cuando hemos terminado, hemos ido a una cafetería, para desayunar.
Mientras estábamos desayunando, en la mesa de al lado, había una chica, más o menos de mi edad. De repente se ha puesto a llorar. Mi marido se ha dado cuenta. Yo también. Mi marido me ha mirado. Yo le he mirado a él. Me ha susurrado: “¿vas tú o voy yo?”. Y le he dicho: “Voy yo”.
Me he acercado a ella. Le he puesto la mano en su hombro y me he sentado a su lado. Le he preguntado: “¿qué te pasa?”. Ella se ha quedado sorprendida. No sabía si seguir llorando, o hacerse la fuerte,… ha dicho “nada, que…” y ha hecho un gesto como si señalara al café. Yo, usando el sentido del humor, he dicho: “ya sé, que el café no te gusta”. ¡¡Se ha echado a reír!! Y así se ha relajado bastante. Me ha contado que viene del médico, que tiene metástasis. Que hace dos meses que descubrió un bulto y que todo ha ido muy rápido. Tanto que hoy ha tenido cita con el anestesista y mañana la operan, y que, por un lado está super contenta porque le van a operar pronto y… por otro lado tiene muchas preguntas en su interior, preguntas que no ha podido formular y que no tiene respuesta. Ha seguido contándome que tiene dos niños pequeños, uno de dos años y medio y otro de 15 meses.
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🙂
Patricia
Yo ya he empezado a rezar por ella y su familia.
M Angeles
Gracias por compartir la Vida.
Estamos rezando por esa persona y por todos aquellos que suben a la cruz de la enfermedad.
Javier
Qué solete eres Élida. Muchas ganas de verte. Hace falta gente como tú
🙂
Macarena
Sin duda, fuiste su ángel.
Sé que las "casualidades" no existen. Igual tenías que estar tú en ese momento ahí, preparada para ese gesto que no todos se atreverían a dar (quizás frenados por el temor).
Estoy segura que no va a quedar para ella como una simple anécdota: lo recordará durante todo el proceso y le dará fuerzas para luchar.
Creo que estos son los pequeños-grandes milagros del día a día.
¡Gracias Elida Peñalver por hacerlo posible!
Rezaremos por ella.
Almudena
El primer Ave María ya esta lanzado y por los ángeles también.
Franciso
Patricia, 🙂
Gracias Maria Angeles!
Estoy convencida de que hoy mucha gente ha rezado por ella.
Javier, efectivamente, hay que rezar bastante por todas las personas que se han subido a la cruz de la enfermedad.
¡¡Sabiendo que la cruz nos lleva al triunfo del Amor!!
Jajaaj. Macarena!
Muchas gracias, guapísima.
Creo que hay mucha gente como yo en este mundo!
besos!
Almudena, estoy convencida de que no fue casualidad. Las casualidades no existen. Y estoy convencida de que ha sido un gesto que ella recordará… y que a mi también me ha aportado. ¡Seguro!
Y si, estos son los pequeños-grandes milagros del día a día.
Un beso
Gracias Francisco! Por el Ave María por ella….
y por los ángeles (me has arrancado una sonrisa)
🙂
Gracias Elida por compartirlo, rezaré por ella.
Un beso
MCarmen
Gracias a ti, MCarmen!
🙂
Elida me ha gustado mucho tu gesto de amor.
Yo creo que estamos obligados a hacer la vida agradable a los demás, y a dar amor, apoyo, amistad y "buen rollo" . Pero lo normal es que nos creamos que son los demás los que están obligados a darnos a nosotros.
Muchos besos,
Conchi
hay ángeles disfrazados de personas….
Belén G.L.
Precioso. Yo también Rezaré.
Gracias por compartir una historia tan humana.
Es una realidad de los hospitales que no se conoce hasta que no toca. Y es importante que sepamos lo que significa una sonrisa, una palabra amable o un abrazo en un momento como el que has descrito.
M Isabel H.J.