Un Iceberg

Mi hijo pequeño es un Iceberg. Como yo, como tú, como mi hijo mayor, como todos. Todos mostramos a los demás una pequeña parte de lo que somos. Tú ves cosas de mí, y no ves muchas cosas de mí. Yo veo cosas tuyas, y soy consciente de que veo una pequeña parte tuya.

El ser humano es un Iceberg.

Cualquier navegante sabe que tiene que estar atento a ellos, porque son más grandes de lo que, a simple vista parece. Eso es de cajón, ¿no? Sin embargo, hay navegantes que no van pensando que existen los Iceberg, hay navegantes que no quieren verlo y si no que se lo pregunten al malogrado capitán del Titanic, Edward John Smith. Y, claro, se chocan con ellos.

Mi hijo pequeño, Alex, es un Iceberg.

Hoy he leído un texto de Emilio Ruiz, psicólogo que me ha encantado. Dice:

 “Tiene síndrome de Down… Lee a Pablo Neruda. Es puntual. Cariñosa y ocurrente. Teme a los perros… Le agrada mirarse en el espejo. Sale con sus amigas. Le gusta el fútbol. Es puntual en su trabajo. Algo testaruda. Está enganchada a la play station… No para quieta. Su alegría de vivir espanta los fantasmas de la pena. Es muy buen amiga. Pone el alma en cada canción. Está empeñada en hacer la vida más agradable a los demás…
El iceberg del síndrome de Down oculta, tras la pequeña porción visible de sus ojos oblicuos, un ser humano repleto de sentimientos, de deseos, de sueños, de ilusiones, de proyectos, de desencantos, de alegrías, de sorpresas, de frustraciones, de disgustos, de sobresaltos, de enfados, de testarudez, de paciencia, de entusiasmo, de esperanzas, de inquietudes, de asombros, de congojas, de júbilos”.

Alex es un Iceberg.

Alex es un Iceberg, como yo, como tú, como Juan Pablo,… y hay navegantes que no quieren verlo, porque se quedan en el hielo de arriba.

Y me da lástima. Porque, como con cualquier otra persona, si buceas vas a ver la impresionante magnitud del Iceberg, la impresionante grandeza de esa persona. También de Alex.

Te invito a conocer a Alex. Te invito a conocer más, en profundidad a los que están a tu alrededor. Te invito, sobretodo, a conocer a aquellos que, de entrada, quizás no te parezca que te pueden aportar nada, porque son “inferiores”. Te invito a asombrarte con Alex.

En definitiva, te invito a Bucear. ¿Te atreves? J

 

 

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7 Comments
    • Anónimo
    • 27 marzo, 2015
    Responder

    Me encantan los iceberg!!!!!

    Maria Isabel S-Y.

    • Anónimo
    • 27 marzo, 2015
    Responder

    Precioso. Como todo lo que escribes.

    Raquel

  1. Maria Isabel S.Y., a mí también 😉

  2. Gracias, Raquel!

    • Anónimo
    • 30 marzo, 2015
    Responder

    Me ha encantado, Elida.

    Paloma F.M.

    • Anónimo
    • 30 marzo, 2015
    Responder

    Precioso. Comparto

    Maite Manzana

    • Anónimo
    • 30 marzo, 2015
    Responder

    Efectivamente Elida todos somos un iceberg. Gracias.

    Maribel C.

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