A veces trabajo con personas que me comentan que están cuidando su jardín y reciben toda la basura del vecino. Y les da mucha rabia, y me dicen que hay veces que tirarían la toalla. Todo esto pasa sobre todo en el mundo de la empresa, pero también en el mundo de la familia y en el de las relaciones personales. Porque hay veces que nos cuesta ver lo que los demás dan de bueno.
Pero a veces, si somos sinceros con nosotros mismos, nos cuesta ver lo bueno que pongo yo en la relación.
Porque es verdad que muchas veces no damos lo mejor de nosotros mismos, al igual que los otros no dan lo mejor de ellos mismos. Muchas veces estamos mirando todo desde nuestros egoísmos: lo bueno para mí, lo que yo necesito, lo que a mi me importa… Y el otro está en la misma situación: mirando lo bueno para él, lo que él necesita, lo que a él le importa… Y así, cuando cada uno de nosotros miramos sólo lo nuestro, el mundo es más difícil de vivir.
¡Ojo! Que en este tema, lo primero que tenemos que hacer es ver cuánto mío hay de eso, porque si no, entraremos en ver la paja en el ojo ajeno y no veremos la viga que está en nuestro ojo.
Y luego, la manera de salir de nuestro egoísmo, es poner a nuestros valores a trabajar, desde nuestro centro. Es decir, SER NUESTRA MEJOR VERSIÓN. Porque si me pongo a dar lo mejor de mí, desde mi centro, alineado con mi ser esencial, no habrá lugar para egoísmos. Si me pongo a dar lo mejor de mí mismo, el otro no sólo no se sentirá cohibido conmigo, sino que querrá él también dar lo mejor de él mismo. Porque nuestra luz anima a otras personas a sacar su luz.
Como especialista en trabajar los valores, pregunto muchas veces a mis clientes ¿sabes cuáles son tus valores más importantes?, ¿cómo sabes si los estás viviendo en plenitud? Y la mayoría de las veces, no se lo han planteado seriamente nunca.
Te invito a tomar un tiempo de reflexión para pensar sobre ese tema:
– ¿Cuáles son tus valores?,
– ¿qué significan para ti exactamente?, (es decir, si dices que un valor para ti es el Respeto, es una palabra muy grande: ¿Qué significa el Respeto para ti?)
– ¿qué haces (concretamente, con hechos concretos), para vivirlos en tu día a día?
Porque cuando tengas claros tus valores, te convertirás en un jardinero que cuida su jardín, sin echar la basura al vecino. Y si todos nos pusiéramos a vivir nuestros valores, todos los vecinos (en la empresa, en la familia, en las relaciones personales, etc.) tendríamos un jardín precioso y el mundo brillaría más. ¿Te apuntas al reto?
¡Si consideras que puede servirle a alguien, compártelo!
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Me encantó Elida y me parece muy cierto.
Demos lo mejor de nosotros mismos; ubiquemos nuestros valores y hagámoslos realidad en nuestra vida!
Leticia N.
¡Gracias Leticia!
Cada día tengo más claro que si hacemos lo que tú has dicho: dar lo mejor de nosotros mismos, sabiendo nuestros valores y haciéndolo realidad en nuestra vida… nuestro jardín será precioso y… los jardines de los demás también serían preciosos. ¡¡Y el mundo sería un lugar brillante en el que todos seríamos más felices!
¡¡Un beso, preciosa!!
¡¡Gracias Elida!!
Toda una lección para mi en este momento
Belén GL
¡Cuanto me alegro que en este momento te sirva este artículo!
No sé si te has dado cuenta de que lo escribí hace dos años. Pero nada es por Casualidad. Las cosas pasan, no porque sí, sino por un motivo.
Cada día creo más en la Causalidad… o mejor aún, en la Providencia.
Besitos, Belén.
Élida
¡¡No, no me había dado cuenta!!
Geniales las "casualidades" de la vida.
Belén GL
Así es .
A veces nos centramos en ver lo peor de los demás, no nos paramos a analizar si nosotros podemos tener algo de responsabilidad sobre sus conductas, actuaciones o sus sentimientos.
Cuando das a cambio de nada, cuando sonríes ante un problema y los demás lo perciben, cuando devuelves una sonrisa a un mal gesto o desaire, cuando das desde el interior, esa cadena de acciones positivas enriquecen a ti mismo y a los demás.
Dar nuestra mejor versión aunque a veces sea complicado, dar sin esperar nada a cambio, es lo que nos hace crecer y evolucionar.
Besos,
Ana A.
¡¡¡¡Verdad, verdadero, Ana!!!
Totalmente de acuerdo contigo. Esa cadena de acciones positivas que YO misma puedo comenzar (aunque a mi alrededor todos los vecinos estén echando la basura en el jardin del vecino y aunque otros estén echando su basura en MI jardin), eso es lo que va a enriquecer: a mí y a los demás.
Para ello lo que tenemos que hacer es poner en acción a nuestros valores. Así seguro que lo conseguiremos. Y creceremos y evolucionaremos.
¡Gracias por tu aportación! ¡¡Has enriquecido mucho el tema!!
Besos