Estas semanas estoy ya de lleno con mi trabajo. Como recordaréis, tuve un ictus hace no llega a 10 meses y he tenido que ir poco a poco avanzando: he tenido que aprender a moverme (me quedé paralizada de medio cuerpo) y he tenido que aprender a hablar, puesto que no era capaz de decir nada al principio.
He avanzado muy rápido y me siento orgullosa de lo que he logrado. Y en Noviembre me incorporé a dar clases, al principio con algo de miedo, porque no sabía cómo lo iba a hacer, aunque lo hice muy bien. Pero las sesiones de Coaching me parecían más difíciles, porque tienes que ser capaz de encontrar la palabra exacta algunas veces y no sabía si lo iba a conseguir.
Pero hace un mes, me dije a mí misma que ya estaba preparada para coger clientes de Coaching. Que ya podía intentarlo.
…Y estoy asombrada. Tan pronto como me dije a mí misma que ya podía cogerlos, sin decírselo a nadie,… me han llamado varias personas para tener un proceso conmigo. ¡Es como si estuvieran esperando a que yo me diera permiso, para llamarme y solicitármelo!!
Y la verdad es que soy la antítesis del marketing. No hago nada para ganar clientes (es más, a veces no cuido cosas que si las cuidara me lloverían los clientes, jejeje). Y aún así, me llama la gente, porque quieren hacer procesos conmigo. Gente que conoce a personas que han hecho, a su vez un proceso conmigo, o gente que me sigue por mi blog o en conferencias que he impartido.
Yo creo que la clave está en hacer bien tu trabajo. Así de sencillo y de simple. Hacer bien tu trabajo. Cuando haces bien lo que está en ti, cuando crees en ti y en tu profesión, eso irradia a los demás. Sea cual sea tu trabajo. Todos conocemos personas de cualquier profesión que brillan en su trabajo. Y todos queremos gente así a nuestro alrededor. Y esa gente no necesita venderse. Sus actos hablan por ella.
Hace poco leí una frase de Robin Sharma, que quiero compartirla contigo: “Preocúpate menos acerca del número de seguidores que tienes y más sobre el número de vidas que inspiras”. Eso es lo verdaderamente importante. Cuanto más brilles tú, cuanto más pongas tu corazón, tu mente y tu espíritu en todo lo que hagas, más influirás positivamente en las vidas de otras personas.
¿Qué haces tú para BRILLAR en tu trabajo y en tu vida? Míralo y ponte a brillar. Seguro que los demás te lo agradecerán.
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Nos alegramos muchísimo.
Pilar y Ubaldo
Gracias Pilar y Ubaldo!!
Especialmente por vuestra oracion por mi!!
Elida acabo de leer el artículo, y quiero transmitirte algo: si mañana estuviéramos frente a frente de seguro te confiaría desde mis problemas mas incontables, hasta mis tesoros que son mis hijos, hasta mi mente que intento proteger de todo lo que signifique involucionar.
Porqué? Creo que algo tiene que ver tu brillo
;-D
Fanny C.
Ufff! Fanny, creo que es lo más impresionante que me han dicho en toda mi carrera profesional. Me has dejado sin palabras.
Sólo me surge una:
GRACIAS
😀 😀
Fanny