Burro-cracia

Renovación de la discapacidad

Siempre intento escribir en aspectos que elevan el alma. Aunque cuente cosas pequeñas, siempre intento contarlas desde el intentar que todos, tú y yo, y cualquiera que me lea, intentemos buscar dar la mejor versión de nosotros mismos.

Hoy no puedo. Hoy estoy tan decepcionada, que no sé si lo conseguiré.

Cuando nació Alex, comenzamos a transitar un camino totalmente diferente al que los padres con niños “normales” suelen transitar. Nosotros con Juan Pablo, ni siquiera teníamos ni idea de que ese camino diferente fuera así. Sabíamos que existía, pero no sabíamos cómo era. No me voy a enrollar demasiado, voy a ir al grano de lo que quiero contarte. Simplemente, decirte que, por ejemplo, con Alex, íbamos al hospital 3 veces al mes, para revisiones médicas, por protocolo, eso, sin contar con todas las veces que fuimos porque se puso enfermo. Las enfermeras del Gregorio Marañón, cada vez que ven a Alex le saludan y muchas le llaman por su nombre. ¡¡Y menos mal que nació sin ninguna enfermedad!!

Primera valoración de Discapacidad

Con dos meses y medio, fuimos a Servicios Sociales, a que le dieran la valoración de Discapacidad. Alex tenía Síndrome de Down y a mí, dos meses antes, me había dado un Ictus. Con lo que implica el cómo estaba yo: aún no era capaz de moverme bien del todo (el Ictus me paralizó toda la mitad derecha del cuerpo) y no era capaz de hablar, balbuceaba algunas palabras. Pero no sabíamos que significaba realmente tener un hijo con Síndrome de Down y tampoco sabíamos que significaba haber sufrido un Ictus, a nivel de recuperación posterior.

Los profesionales que nos atendieron… mejor me callo la impresión que nos dieron. Un pequeño detalle: nos dijeron que a los 3 años, le volverían a ver para revisar la evaluación (de cara a subir o a bajar el grado de discapacidad) y cuando se despidieron de nosotros, uno nos dijo que quizás, en la siguiente evaluación nos quitaban la discapacidad L. Supongo que lo hizo para animar a los papás, pero… ¡¡¿¿a quién le entra en la cabeza que una persona con discapacidad intelectual le quiten la discapacidad??!! Y ojo, eso no significa que yo no crea que Alex no vaya a conseguir prácticamente todo lo que intente. ¡¡Claro que sí!! Pero lo conseguirá a base de mucho más esfuerzo que cualquiera, y gracias a recibir más ayuda que una persona “normal”. Y el grado de discapacidad es lo que hace que luego puedas acceder a esa ayuda.

Nos dieron un 33% de discapacidad por cómo estaba Alex y 1 punto más por aspectos sociales (es decir, por mi ictus). Total, un 34%.

Hoy hemos vuelto a la renovación de la discapacidad

Hoy hemos vuelto a la renovación de la discapacidad. Han pasado 3 años. Y ya somos más conscientes de lo que implica tener un hijo con las características de Alex. Va consiguiendo todo lo que se plantea,… más despacio. Por ejemplo, lleva andando desde los 30 meses. Juan Pablo empezó a andar a los 20 meses ¡¡y todo el mundo estaba super-preocupado!! Alex ha tardado bastante más. Con lo que conlleva eso, a nivel de cogerlo en brazos (nuestros músculos abdominales lo notan J ). Y también somos más conscientes de lo que implica la recuperación tras un Ictus. Yo estoy muy contenta porque, gracias a Dios, me he recuperado muy bien. Y, sin embargo, noto que me afecta aún a día de hoy. No tengo la misma fuerza, no puedo coger mucho rato a Alex, etc.

Y, como sabe más el diablo por viejo que por diablo, así se lo hemos dicho a los profesionales que nos han atendido. Le hemos comentado todas las cosas que hemos observado durante estos 3 años. Todo el tiempo que necesita Alex, toda la dedicación, todo el dinero (directamente, o indirectamente, porque cada vez que Alex tiene que ir a una cita médica uno de los dos, a veces los dos, tenemos que faltar de nuestro trabajo). También hemos comentado el cómo mi ictus estaba haciendo que nuestra vida familiar se haya visto afectada, para mal. Tanto físicamente, como psicológicamente, yo noto que no soy la misma mamá que podría haber sido.

Los baremos no lo contemplan.

La trabajadora social por lo menos ha sido muy sincera. Nos ha dicho que eso en los baremos no lo contemplan. Que a nivel de entorno social, lo que valoran es si hay maltrato en la familia, si algún padre tiene problemas con adicción a alguna sustancia, si es una familia monoparental, si el niño lo trae una tía en vez de sus padres,… pero nuestra situación, aunque la entiende, quien haya decidido los parámetros para los baremos, no la ha contemplado. Y nos ha dicho que ella, que ve a la familia, le da rabia, pero que ella no ha decidido los parámetros.

Así que, aunque aún no nos han dicho los resultados de la evaluación, sabemos que nos darán más o menos la misma valoración. ¡¡Y menos mal que no creo que nos quiten el grado de discapacidad!!

Lo siento, hoy estoy decepcionada con este país. Con este sistema, que “premia” los malos comportamientos y a las familias “normales” no le brinda su ayuda. Estoy decepcionada con las personas que, desde su despacho, dicen los baremos, aunque luego las trabajadoras sociales tengan que tragar saliva cuando se encuentran con familias que intentan dar lo mejor a su hijo, porque le aman, y no les pueden ayudar.

Lo siento, hoy no sé cómo puedo escribir algo que nos ponga a dar nuestra mejor versión.

La mirada nuestra potenciará a Alex

Simplemente, por si a alguien le ayuda, cuando he salido de allí, le he dicho a Ángel, mi marido, que realmente no creo en los informes, en la medicina que busca la enfermedad, etc. Yo estoy TOTALMENTE convencida de que con la mirada que miremos a Alex dependerá de su evolución.Y básicamente, hay dos tipos de miradas: la mirada del “no vas a ser capaz, ya lo hago yo por ti, te sobreprotejo” y la mirada del “venga, tú puedes, inténtalo”. Y esa mirada es totalmente nuestra, ninguna “burrocracia” nos la va a cambiar.

 

Renovación de la discapacidad. Decepcionada con este país. Grado Discapacidad. Síndrome de Down. Ictus.

Burro-Cracia

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21 Comments
    • Anónimo
    • 28 abril, 2015
    Responder

    Gracias x tus palabras, me identifico en muchas cosas que dices.

    Es eso, burocracia, pura burocracia, cero empatía y cero en ser capaces de ver a las personas y sus situaciones.

    Eso es, que nada ni nadie nos quite luchar x ellos cada día,…

    Pilar de F.

    • Anónimo
    • 29 abril, 2015
    Responder

    Así es Élida. Es una verdadera pena que para poder acceder a una ayuda que necesitas, sea necesario que Ángel sea un borracho, o tú te dediques a la prostitución, o seas madre soltera…. o Juan Pablo esté en un reformatorio….

    Pero no: si resulta que sois un matrimonio normal, que se quiere, que quiere a sus hijos… olvídate. Muy triste, pero así es.

    Laura M.

    • Anónimo
    • 29 abril, 2015
    Responder

    Como cuando vas a una ventanilla y te dicen "es que no me sale en el ordenador, vuelva otro día" (cuadriculación mental) pero mucho más grave. Ahí te apañes tú porque no voy a ni siquiera intentar conseguir algo justo.

    Rubén N.

    • Anónimo
    • 29 abril, 2015
    Responder

    Lo que suele suceder es que algunos pocos deciden en sus despachos cosas q afectan al resto del mundo y creo que en muchas ocasiones les importan mas los votos q las personas.

    MAngeles E.

    • Anónimo
    • 29 abril, 2015
    Responder

    Esfuerzo y voluntad. ¡¡¡Animo!!!

    Lela

    • Anónimo
    • 29 abril, 2015
    Responder

    Lamentablemente es así, este país cada vez está peor, pero no perdamos la esperanza y sobre todo el amor por la familia y los niños nacidos con alguna enfermedad.

    Una sonrisa de Alex vale más que toda la burocracia que le niega más ayuda.

    Un beso muy fuerte y mis oraciones,

    M Carmen C.

    • Anónimo
    • 29 abril, 2015
    Responder

    Te entiendo perfectamente, por si te sirve de consuelo te diré que la pediatra que vino a valorar a Ignacio para concederle o no la dependencia, nos dijo que el Niño estaba estupendamente y que no era dependiente….

    tenía 15 meses….

    Por casualidades de la vida al cabo de los meses acabe hablando por teléfono con la susodicha y le confirme que, efectivamente, nuestro hijo estaba estupendo y que en gran medida se debía al fabuloso trabajo que ,tanto sus terapeutas, como nosotros, su familia, hacíamos con el día a día, lo que suponía invertir una gran cantidad de tiempo y dinero….

    "tu no sabes los niños que yo veo" me dijo,…."¿y?" Le pregunte yo….mi hijo tiene SD, es y será dependiente siempre, por necesitar apoyos, no tienes ni idea de lo que hablas….y termine preguntándola si era madre…..

    A la semana había otro Pd en casa valorando al niño y casualmente nos dieron la ayuda de dependencia….con casi 3 años!!!

    ¡Animo! ¡Que no te quiten esas ganas y esa vitalidad esta panda de incompetentes!

    Carmen G.C.

  1. Pilar, en la mayoría de los trabajos la empatía, el ver a las personas, brilla por su ausencia. Pero hay trabajos en los que se echa de menos mucho más. Y este trabajo es un de ellos.

    Eso sí, te agradezco como has terminado. Que nada nos quite luchar por ellos día a día. AMEN

    Un beso enorme, Élida

  2. Laura, no sé si tú has visto una peli que se llama "Caso mai". Es buenísima. Habla del día a día de un matrimonio. Y en una escena se plantean el por qué si estás divorciado, o tu hijo solo tiene una madre (sin padre), o viceversa, o si eres un borracho, … al final tienes más ayuda.

    Es desconfortante. Totalmente de acuerdo.

    Ahora sí, que "nos quiten lo bailao". El Amor, el cariño, el empuje, las risas que están recibiendo mis hijos,… eso no hay ayuda que nos impulse.

    ¡¡Besos!!

  3. Rubén, va más alla de la "cuadriculación mental". Como tú muy bien dices, es mucho más grave. Está en la línea del "Ahí te apañes tú porque no voy a ni siquiera intentar conseguir algo justo", y eso no es tener la mente cuadriculada. Eso es no ponerte en el lugar del otro.

    Besos, Élida

  4. Mª Ángeles, yo creo que lo que dices tiene una gran parte de verdad. En los despachos, donde no ven a la persona, algunas personas toman decisiones (¡¡que nos afectan a todos!!) y las toman simplemente por VOTOS.

    ¡¡Cuánta tristeza me causan estos políticos!!

  5. ¡¡Gracias Lela por tus ánimos!!

    Élida

  6. M Carmen, efectivamente este país cada vez está peor. Con la crisis, o aprovechándose de la crisis, han reducido bastante el presupuesto de algunas áreas. ¡¡Qué casualidad que a esta área le haya tocado!! (léelo con ironía)

    No obstante, me voy a permitir hacerte una corrección.

    Alex no tiene ninguna enfermedad, gracias a Dios nació sano. El Síndrome de Down no es ninguna enfermedad.

    Y si nosotros, las personas que tenemos en nuestro circulo a una persona con Sindrome de Down, usamos la palabra "enfermedad" para referirnos a él, ¿cómo vamos a conseguir que la sociedad cambie su forma de mirarlo?

    Porque la sociedad huye de la enfermedad. En pleno siglo XXI aún quedan personas (bastantes) que piensan que "esa enfermedad" se puede contagiar. Y por eso no se atreven ni siquiera a acercarse a estos niños.

    Así que, con todo el amor que te tengo, con todo el amor que os tengo a todos los que me leéis, os pido por favor que cuidéis vuestro lenguaje.

    Muacckksss!!

  7. Ay, Carmen, hay de cada "profesional" suelto por ahí…
    ¡¡Gracias por tus ánimos!! Y gracias por tu impulso. No, no me van a quitar mis ganas ni mi vitalidad estos incompetentes

    Besos!

    • Anónimo
    • 30 abril, 2015
    Responder

    Élida, no la he visto, pero he oído hablar tanto de esa película que tengo ganas de verla.

    Laura M.

  8. ¡ Es buenísima, Laura!

    Nosotros la tenemos. Si queréis podéis venir un día a casa a verla. Otra opción es que os la podemos dejar.

    Es una visión del matrimonio muy real. Todos los matrimonios tendrían que verla.

    Besos, Élida

    • Anónimo
    • 6 mayo, 2015
    Responder

    Una pena que no haya ayuda para todos los que la necesiten, sin embargo no estoy de acuerdo con la utilización del adjetivo "normal" un padre borracho y una madre prostituta también son una familia normal para lo que ellos probablemente han vivido y seguramente hasta se quieran y quieran a sus hijos. Creo q se deberían dedicar más ayudas a todas las familias, a todas, que tienen hijos con dificultades, tanto al ingeniero, médico como a la prostituta, madre soltera, etc. más dinero para eso y menos para aeropuertos!!!

    Gema Tmola

  9. Gema, estoy totalmente de acuerdo contigo en lo de que deberían dedicar más ayudas a TODAS las familias con hijos con dificultades.

    Y el uso de la palabra "normal" es el que usó la trabajadora social.

    Yo no entro a juzgar si quieren o no a sus hijos. Es más, yo creo que todos los padres quieren a sus hijos, a su manera.

    Ah! Y no creo que una familia en la que el padre (por ejemplo) sea un maltratador, o que tenga adicción a la heroína, sea una familia "normal"

    Un beso, Élida

    • Anónimo
    • 6 mayo, 2015
    Responder

    Yo no he hablados de un padre maltratador. Por desgracia hay muchas familia cuya " normalidad" es esa y hay q ayudarlas a TOPE.

    Cuanto más exclusión social tenga una familia, normal o no, más ayudas debe recibir porque los hijos, en especial con algún tipo de dificultad, tiene derecho a tener el mismo tipo de oportunidades. No quita que el resto de familias "normales" ( cada uno q incluya aquí lo q considere normal) tenga también derecho a dar a sus hijos con dificultades todo lo que puedan y lo que no puedan, que se pague con ayudas.

    Pero por desgracia… los ciudadanos somos números.

    Gema Tmola

    • Anónimo
    • 6 mayo, 2015
    Responder

    De acuerdo con GE Tmola. También creo que es una cuestión de cobertura, no de prioridades o del sistema de baremos, y sobre todo, de quién es el objetivo de la ayuda, si la persona con dificultades o su familia.

    Desde mi punto de vista, el objetivo es la persona con dificultades (la lógica de las ayudas es apoyarle en su dificultad).

    Desde este punto de vista, hay una frase en tu texto, Élida, que me choca especialmente, que es la de “este sistema que “premia” los malos comportamientos y a las familias “normales” no le brinda ayuda”. Yo creo que un niño cuyo padre es drogodependiente no es culpable de nada, yo creo que el niño que solo tiene un padre o una madre (que tiene que dejar su trabajo siempre, si lo tiene –no pudiendo repartirse las responsabilidades como en ocasiones pueden hacer las familias biparentales-) no es culpable de nada, pero lamentablemente, en ambos casos, su situación (la del la persona con discapacidad objetivo de la ayuda) es más precaria y requiere más apoyos.

    No quiero polemizar, y digo esto teniendo total empatía con la frustración que se siente al ver a alguien que tiene más dificultades de lo normal sufriendo una situación injusta de base, y por supuesto desde el cariño y el amor que siento por Alex, por ti, y también por Ángel y JP (por supuesto), pero creo que el problema no es que el que está más fastidiado tenga mejores ayudas, sino que no haya suficientes ayudas para todos los que tienen problemas.

    Pero eso, eso es parte de lo que, como pueblo decidimos: "el modelo de sociedad queremos". Así, hay personas que en su libertad de decisión prefieren modelos que priman la libertad de las personas como individuos para desarrollar sus propias capacidades sin que tengan que asumir/pagar por los “problemas” de los demás (generalizando muchísimo, un modelo a la estadounidense), y a otras que prefieren sistemas en que lo primero es no dejar atrás a nadie (con la carga que supone a nivel de impuestos y de esfuerzo social) y una vez que se asegura el bienestar de todos, se facilita el desarrollo de los individuos (generalizando igual, un modelo nórdico)… (lógicamente hay muchos más sistemas, pero no merece la pena seguir por ahí…).

    Desde mi punto de vista, cualquier decisión que se toma es lícita y nosotros como país, como es lógico, tenemos lo que las mayorías quieren (tal vez se puede criticar que muchos decidimos sin saber de verdad que modelo propone cada uno, sin haber leído y analizado su propuesta… pero yo entiendo que la ignorancia no exime de responsabilidad)… más allá de que luego en cosas concretas nos engañen más o menos (que está mal y habría que poner los mecanismos para que no pase…) o hagamos más o menos cosas por cambiar las cosas.

    En fin que tal vez no nos guste, pero es lo que decidimos entre todos…

    Carlos P.

    • Anónimo
    • 6 mayo, 2015
    Responder

    Totalmente de acuerdo contigo, Carlos. Es exactamente lo que pienso.

    Gema Tmola

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