¿Consejos? ¡¡No, gracias!!

Una de las grandezas del Coaching es que el Coach nunca da un consejo (bueno, el Coaching del bueno, hay muchos pseudocoaches que si dan consejos). Eso al principio desconcierta bastante a los clientes. La gran mayoría de nosotros nos hemos acostumbrado desde muy pequeños a seguir instrucciones de otros, sus consejos, o sus órdenes. De tal manera que, a día de hoy, no sabemos tomar nuestras propias decisiones. Es más, muchos de mis clientes (al principio) vienen necesitando que alguien le diga lo que tiene que hacer.

El Coaching tiene tres aspectos claves, que tienen que estar en cualquier sesión de Coaching. La Conciencia, la Auto-creencia y la Responsabilidad. Si el Coachee no toma su propia responsabilidad en su vida no va a conseguir el Objetivo. Imagínate que el Coach le da un consejo (asumiendo el Coach entonces la Responsabilidad sobre la vida del Coachee). Hay dos posibilidades: que el consejo salga bien y que salga mal.

 

Si el consejo sale bien, es decir, si el cliente hace lo que le ha dicho el Coach y sale bien, ¿qué va a pensar el Coachee?, ¿de quién va a ser el mérito? Obviamente, el Coachee pensará que el mérito es del Coach, por lo que su Auto-estima se verá dañada. Lo ha conseguido, si, pero ha sido gracias a los consejos del Coach, no gracias a él, y en un futuro, volverá a necesitar sus consejos.

 

Si el Consejo sale mal, es decir, si el cliente hace lo que le ha dicho el Coach y no sale bien, ¿qué va a pensar el Coachee?, ¿de quién va a ser la culpa? Obviamente, el Coachee pensará que la culpa es del Coach, por lo que evadirá la responsabilidad sobre sus actos. Y al final, su Auto-Estima también se verá dañada. Y lo peor, no ha aprendido a sacar su propio consejo, por lo que en un futuro, volverá a necesitar los consejos de otra persona.

 

En un proceso de Coaching, la persona busca sus propios consejos en su interior. Porque ahí están las respuestas adecuadas para él. Porque él es el que mejor se conoce. Si el coach le hace las preguntas adecuadas, surge la respuesta adecuada. Y el Coachee recupera su PODER PERSONAL.

 

No sé si recuerdas cuando eras pequeño y tenías gusanos de seda. Yo recuerdo mi impaciencia cuando el gusano se metía en el capullo, ¡¡estaba deseando que saliera la mariposa!! Menos mal que no fui lo suficientemente impaciente. Un compañero de clase del colegio fue impaciente… intentó ayudar a la mariposa a salir del capullo rompiéndolo… y la mariposa se murió.

 

O, el ejemplo que siempre pongo a mis clientes: Imagínate que rompes un huevo desde afuera, ¿qué pasa? ¡Qué se rompe y la yema y la clara se esparraman! Ahora imagínate que el huevo se rompe desde dentro, ¿qué pasa? ¡¡¡Qué sale un pollito!!! Cuando un huevo se rompe desde afuera, la vida termina. Cuando un huevo se rompe desde adentro, la vida comienza.

 

Cuando una persona quiere conseguir un objetivo, el Coaching es una metodología sumamente eficaz, porque hay ciertas cosas a las que no se les puede prestar ayuda. Las respuestas del interior del Coachee son las verdaderamente importantes. Leo Ravier, en su libro “Arte y Ciencia del Coaching” llega a decir: “La integridad de un coach debe llevarle a reconocer que su trabajo consiste en ser catalizador del propio conocimiento del cliente. Cualquier tipo de manipulación es inaceptable”. Por eso, un buen coach tiene que ser consciente de que su trabajo consiste en hacer preguntas para que surja el conocimiento que ¡¡ya está dentro del Coachee!!Las grandes cosas comienzan siempre desde el interior. Deben ocurrir de adentro hacia afuera.

 

Así que yo les suelo preguntar a mis clientes, ¿tú qué quieres conseguir: una tortilla francesa o un pollito? Y todos me contestan: “¡¡un pollito!!”

 

Te invito a que dejes de buscar consejos externos, que al final hacen que evadas tu propia responsabilidad sobre tu propia vida. Te invito que te sumerjas en tu interior, buscando tu propia respuesta, tus propios consejos. Así tu VIDA empezará a recuperar tu propio Poder Personal.

 

¿Aceptas mi invitación?

 

 

 
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4 Comments
    • Anónimo
    • 11 diciembre, 2015
    Responder

    El Coaching no directivo, para mi es la esencia y la razón del coaching. Gracias,

    Belén B.V.

    • Anónimo
    • 11 diciembre, 2015
    Responder

    ¡Grande explicación, Elida, me la quedo!

    Natalia P.S.

    • Anónimo
    • 11 diciembre, 2015
    Responder

    Y yo. Me la copio.

    Mayte M.

  1. Responder

    Para vosotras, amigas.
    Se que tenéis claro el papel no directivo del Coach

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