Mis clientes son un tesoro. Cada día estoy más convencida de ello. Bendita profesión, en la que, cual taller de un Orfebre, las personas se van puliendo y van sacando lo mejor de sí mismos: aquello que ya estaba dentro, pero que ha necesitado salir a la luz. Y en ese taller de Orfebrería que es el Coaching, se realiza un trabajo artístico sobre el metal precioso, que es el cliente.
El Orfebre es el propio cliente. El Coaching, el Coach, es sólo el taller donde se facilita ese trabajo.
Esta semana he tenido varias sesiones poderosísimas con varios clientes. Al final de la sesión mis clientes me mandan un documento en el que valoran lo aprendido, aquello de lo que han tomado conciencia, etc. Y quiero compartir con Uds. algo que me envía un cliente:
………….”Me he dado cuenta que hasta ahora veía al miedo
…………..como una emoción negativa y, sin embargo, he
…………..descubierto que es una señal maravillosa que nos
…………..informa de la desproporción que hay entre una
…………..amenaza “X” y los recursos que tengo para poder
…………..llegar allí”.
Les pido por favor que relean la frase anterior. En muy pocas palabras está condensada una teoría sobre el Miedo totalmente potenciadora. Muchas veces se piensa en el miedo como algo totalmente negativo, que nos bloquea y paraliza. Sin embargo, como todas las cosas, el miedo puede ser Positivo o Negativo, es decir, puede bloquearnos o puede impulsarnos a la acción. Voy a ponerlo en una fórmula matemática:
…………..Parálisis = Amenaza – Recursos
Si yo descubro que ante una situación tengo un miedo de 10 (amenaza) y creo que mis recursos están en un valor de 3, el resultado será una Parálisis de 7. Conclusión, me paralizaré y no sabré qué hacer.
Sin embargo, ante una misma amenaza de 10, si pongo mis recursos en un valor 8, el resultado será una Parálisis de 2, es decir, me pondré en Acción y obtendré resultados positivos a pesar del miedo. Es más, el miedo resultará un acicate para sacar lo mejor de mí en esa situación. Realmente, esto es muy antiguo, ya San Pablo decía:”Omnia in Bonum” (todo es para bien), cualquier cosa puede servirnos para nuestro bien si la sabemos aprovechar.
Interesante, ¿verdad? La percepción de la amenaza puede ser la misma en ambos casos (cosa que no es del todo cierta, puesto que conforme vamos venciendo situaciones que inicialmente nos daban mucho miedo, va disminuyendo la sensación de amenaza), sin embargo, mi actitud a la Acción va a depender de mis Recursos, de cómo perciba y valore mis propios recursos.
Mi cliente acaba diciendo:
…………“Me he dado cuenta de que, gracias a ti, mi respuesta
………….ante el miedo no ha sido esconderlo, sino enfrentarme
………….a él y domarlo con los recursos que yo tengo”
¿Qué cosas perciben como amenazas? ¿Cuál es el resultado ahora mismo en términos de acción: se paralizan o actúan? ¿cómo pueden valorar más sus recursos? ¿qué recursos pueden no estar valorando?
Respóndanse a esas preguntas y entrarán en el taller de Orfebrería, donde pulirán los metales preciosos de su alma y obtendrán la joya que YA son.
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Muy buena la fórmula matemática. Me ayuda a recordar fácilmente que los recursos que poseo son muy valiosos a la hora de ponerme en acción y canalizar el miedo de forma positiva. Voy a seguir optimizándolos y a buscar más si así lo creo conveniente.
Gracias por compartir con nosotros estas reflexiones.
Besos. Cris.
Elida, gracias por la explicación.