Educar

Educar a un niño no es tarea fácil. En eso estamos todos de acuerdo, ¿No? Ahora, en el cómo hay que educar a un niño… estoy convencida que probablemente no estaríamos todos de acuerdo, y que casi habría una opinión distinta por persona.

Mi marido y yo no queremos educar a nuestros hijos en el consumismo imperante en nuestra sociedad. Recuerdo que hace unos meses, un sobrino nuestro (con tan sólo 13 años) nos dijo: “¡Menos mal que existen los centros comerciales! Porque en verano con tanto calor y en invierno con tanto frio, ¿a dónde puedes ir si no es a un centro comercial?” Mi marido y yo nos miramos inmediatamente a los ojos, horrorizados por lo que estábamos escuchando. ¡Dios mío! Anda que no he disfrutado yo de pequeña y de adolescente haciendo miles de cosas sin centros comerciales. Desde montar en bici, a jugar a la comba, a intentar atrapar saltamontes, a jugar con los amigos. Y eso es lo que queremos que nuestros hijos vean, experimenten y vivan.
Es cierto que esta sociedad lo tiene muy metido en su interior el consumismo. Y es cierto que cuando hablo con otros padres, siempre me dicen que muchas veces es muy difícil educar contracorriente. Lo acepto. Y también pienso que el que sea muy difícil no significa que sea imposible.
Por ejemplo, Juan Pablo acaba de cumplir 5 años. Sólo. Es un niño pequeño. Pues el año pasado (con4 años) ya le invitaron a un cumple que lo celebraban en una piscina de bolas, con todo lo que conlleva ir allí (menú para los niños, menú para los padres, sillón de rey para el cumpleañero, etc.). ¡¡Sólo tenía 4 años!! Nosotros decidimos decir que no, gracias. Hace dos semanas, Juan Pablo cumplió 5 años. Y hemos celebrado su cumple en nuestra casa. ¿Es más jaleo? Sí, claro que sí. Imagínate, Juan Pablo invitó a 5 amigos (máximo puesto por papá y mamá, él hubiera invitado a toda la clase), y con los compañeros de clase también vinieron sus hermanos, así que al final nos juntamos 12 niños es un salón de tamaño estándar, más luego los papis. Sacaron todos los juguetes de Juan Pablo, todos, todos. Y disfrutaron como lo que son: niños. Disfrutaron de la libertad de jugar con lo que quisieron, disfrutaron de juegos entre ellos, disfrutaron de la tarta hecha en casa que pusimos, disfrutaron de la piñata que pusimos, quitándose los zapatos para recoger todas las chuches. ¡¡Pusieron la casa como si hubiera pasado un ejército por ella!! Pero lo que disfrutaron, no hay palabras para decirlo.

La noche anterior, a las 10:30, cuando ya se habían acostado, Ángel y yo salimos a poner en determinados sitios del camino al cole, una serie de pistas que, a la mañana siguiente (el día de su cumpleaños), Juan Pablo fue siguiéndolas y… al final encontró un cofre enterrado con muchas monedas de chocolate, monedas de verdad, un coche y un pez Nemo. La cara de alegría que tuvo al encontrar el cofre, no creo que ninguna piscina de bolas se la hubiera puesto.
 
Es cierto que conforme vayan creciendo, cada vez será más difícil educar en el asombro, ya que el consumismo llama mucho la atención. Pero también es cierto que la educación es un proceso, y que, si ahora les inculcamos valores, gustos, al final su elección serán más suyas. Me explico: si ahora les educamos en el amor a la naturaleza, a un paseo por el campo, a hacer senderismo por una montaña, cuando llegue la adolescencia confiamos que ese amor perdure.
También confiamos en que lo vivido (lo realmente vivido, lo experimentado, lo investigado), hará huella en ellos
Eso sí, educar a un niño, no es tarea nada fácil.
Si me puedes dar algún consejo acerca de cómo podemos ser buenos padres, te lo agradeceré.
 

¡Si consideras que puede servirle a alguien, compártelo!
 
12 Comments
    • Anónimo
    • 13 marzo, 2015
    Responder

    Es cierto. Las cosas han cambiado tanto… hoy los niños ni cazan saltamontes ni juegan a la comba (probablemente, si se la nombras, ni sepan lo que es). Y la culpa por supuesto es de tantos padres que sólo buscan su propia comodidad. ¿Por qué celebrar el cumpleaños en casa, tener que hacer una tarta casera, "aguantar" que se quede luego la casa como si hubiera pasado por ella el caballo de Atila… cuando podemos pagar un McDonalds a cada uno y listo??? ¿Por qué tener que aguantar frío o calor llevando al niño al campo a cazar grillos o a volar una cometa cuando le podemos tener toda la tarde atontado en un centro comercial sin que nos dé problemas?

    El otro día en una página web la gente (padres con niños pequeños) debatían si los parques de columpios debían tener el suelo de arena o de caucho negro. (¡¡¡Parques con el suelo de caucho! Señor a quién se le ocurriría semejante despropósito???) Absolutamente la inmensa mayoría de las madres decían sin dudar que de caucho, que si no los niños se manchaban con la arena y había que lavar la ropa más, que luego también llenaban de arena el suelo de la casa y había que barrer…. Yo me llevaba las manos a la cabeza. Parques sin arena, de caucho… madre mía.

    Da la impresión de que para muchos padres, los niños deben dar el menos quehacer posible. No mancharse con la arena, no tener que barrer la casa, no tener que hacerle una tarta por su cumpleaños… Qué triste, pero así es

    Laura

    • Anónimo
    • 13 marzo, 2015
    Responder

    Pues estoy totalmente de acuerdo contigo.

    No es fácil, entre otras cuestiones por el compromiso que implica prácticamente las 24h del día.

    Y merece la pena ya lo creo que sí, siempre y cuando uno tenga muy presente cada día el compromiso adquirido al ser padre/ madre y sea plenamente consciente de su rol.

    Koral

    • Anónimo
    • 13 marzo, 2015
    Responder

    Toda la razón Elida.

    No tengo niños pero imagino que no tiene que ser nada fácil educar a un niño y mas aun si cabe con el modelo de sociedad que tenemos con lo bueno y con lo malo.

    Pero ¿por que no intentarlo? Poner unos cimientos fuertes en los valores que creemos es primordial. El día de mañana ellos decidirán, si gusta o no la decisión que ellos tomen es otra cosa, pero siempre tendrán una base interiorizada a la que poder recurrir. Serán libres para poder decidir, equivocarse o no y volver a intentarlo.

    Esa es la grandeza de las personas, aprendemos y desaprendemos constantemente.

    Seguro que tendrán una gran educación.

    El éxito de tu objetivo está asegurado

    Silvia B.

    • Anónimo
    • 13 marzo, 2015
    Responder

    Y lo peor es que si uno quiere educar a su hijo como quiere, según sus principios es muchísimo más complicado, porque están conviviendo con niños malcriados, consumistas, sin fantasía, sin capacidad de asombro, sin sensibilidad.

    Lo veo a diario en alumnos de Secundaria, a los que puedes poner una obra maestra de película, un cuadro o una poesía, y no les interesa. Están acorchados.

    Miguel Ángel L.R.

    • Anónimo
    • 13 marzo, 2015
    Responder

    Jajaja. Un poco de todo a lo mejor.

    Sarah y Sergio no han pisado un centro comercial en toda su vida y sin embargo el parque natural (para abrazar árboles, coger saltamontes, etc.) una vez a la semana.

    Eso sí… Cumples en parques de bolas también.

    Fran

  1. Laura, efectivamente, hay cosas que te sacan (obligatoriamente) de tu comodidad. Celebrar el cumple en casa es bastante más incómodo que celebrarlo en el McDonalds. Es verdad. Llevar a los niños al campo a cazar grillos o a volar la cometa, es más incómodo que el tenerlo en un centro comercial entretenido (atontado, como dices tú).
    Todo eso es verdad. Pero los padres tenemos que mirar hacia el horizonte. Y tenemos que ver lo que nos gustaria que nuestros hijos se llevaran en la mochila que están creando en su infancia, esa mochila de la que, de mayores, sacarán todos los recursos para conseguir ser quienes quieren ser.
    Y miras el horizonte y sabes lo que (en tu opinión) les vendrá bien llevar en la mochila, la comodidad pasa a un segundo plano (o tercero, o cuarto ). Porque entonces ves que tus esfuerzos (aunque te canses y aunque te resultara más cómodo llevarles a un parque comercial) tendrán sus frutos.

    Y eso es lo que, a Ángel y a mí, nos anima, día a día, a seguir educándolos así.

    Y eso es lo que hace que entendamos que el niño (TODO NIÑO) se tiene que ensuciar, tiene que disfrutar, aunque eso implique barrer la casa y hacer una tarta de cumpleaños casera.

    Besos!!

  2. Gracias Silvia B, me ha encantado lo que has dicho de "Serán libres para poder decidir, equivocarse o no y volver a intentarlo. Esa es la grandeza de las personas, aprendemos y desaprendemos constantemente." ¡¡Estoy totalmente de acuerdo contigo!!

    Y lo grande es que, si de pequeños les has mostrado los valores grandes, ellos los acogerán y después serán hombres y mujeres del futuro con esos valores.

    Besos,

  3. Koral, efectivamente, tener un hijo es un compromiso para las 24 h del día y 7 días a la semana.
    Eso sí, las alegrías que te dan, no se cambian por nada, ¿verdad?
    Besos!

  4. Ay, Miguel Ángel L.R., eso es lo peor. Cuando tú intentas educar a tu hijo de determinada manera… y está rodeado de niños consumistas, que les gusta más estar con la wii o con el móvil que con la bici…

    Es bastante más difícil.

    Pero como bien he puesto en mi articulo que el que sea muy difícil no significa que sea imposible. Sobretodo porque si nos rendimos, los otros habrán ganado la batalla y, lo peor, mis hijos serán los perdedores.

    Porque nosotros tenemos claro, clarísimo que educarles en el asombro, en la sensibilidad, en el amor por la naturaleza es lo que les hará ser ganadores. ¿De qué? De su FELICIDAD.

    Gracias por compartir tu opinión, Besos!

  5. Jjajaja, pues sí, Fran, efectivamente quizás, como decía un filósofo griego, en el término medio está la virtud.

    De hecho, nosotros acabamos de decir que sí a una invitación de un compañero de Juan Pablo a una piscina de bolas. Porque tampoco queremos ser tan contracorrientes que Juan Pablo se pierda a sus amigos.

    Pero un día iremos con vosotros al parque natural. A JP y a Alex les encanta dar abrazos a los árboles!!!

    Besos

    • Anónimo
    • 13 marzo, 2015
    Responder

    Educar no es fácil, y menos cuando se va "contracorriente", pero es maravilloso!!

    A pesar de ser profesor no me veo capaz de dar consejos, ni quiero darlos!! jaja sólo diré que leyéndote me han dado ganas de ser niño y celebrar un cumpleaños así 😉 jaja

    Besos y abrazos,
    Jorge

  6. Pues sí, Jorge. ¡¡Realmente es maravilloso!!

    Y me has hecho reír con lo de que te han dado ganas de ser un niño y celebrar un cumpleaños así!!! 😀

    Te animo a celebrarlo así todos los años de tu vida.

    ¡Besos! Élida

Deja un comentario

Últimas entradas

Cómo el uso del móvil dirige tu atención y tu vida

El uso del móvil: el espejo que dirige tu atención Mira, el uso del móvil revela más…
Ver entrada

Lealtad e integridad: el valor real cuando llega la prueba

Lealtad e integridad: lo que se ve cuando las cosas se ponen difíciles La lealtad y…
Ver entrada

Cuidar tu cerebro. Es un jardín: aprende a cuidarlo y hacerlo crecer

Es un jardín: aprende a cuidar tu cerebro y hacerlo crecer   Tienes que cuidar tu…
Ver entrada

Cultura del esfuerzo: la lección detrás del reloj analógico

La cultura del esfuerzo y el reloj. He visto un video, que se ha hecho viral, de…
Ver entrada