Gimnasio para la procrastinación

La gran mayoría de las personas tenemos una enfermedad. La Procrastinación. Parece casi un insulto, lo siento. Pero no es un insulto, es una “enfermedad” que casi todos los días nos ataca. No genera síntomas graves como para ir al médico, pero nos quita mucha energía.

Por si no sabes qué es esta enfermedad de la procrastinación, es la acción o hábito de retrasar actividades o situaciones que deben atenderse, sustituyéndolas por otras situaciones más irrelevantes o agradables. Quizás te veas muy identificado con el ciclo de priorizar unas cosas por encima de otras, priorizas las cosas no importantes y no urgentes (pero que te resultas más agradables, o más irrelevantes) y dejas las principales (las importantes y las importantes/urgentes) para después… y ese después no llega nunca. Y al final, llega el momento de tener que hacer lo importante y lo haces deprisa y corriendo, ¡porque ya no tienes tiempo!
La procrastinación siempre está relacionada con no tener la fuerza de voluntad para concluir la tarea pendiente. Y suele esconderse tras cosas irrelevantes como navegar en Internet, mirar el móvil, la tele, salir de compras, comer compulsivamente y, a veces, dejarse absorber en exceso por la rutina laboral, como pretexto para evadir alguna responsabilidad o acción. Normalmente detrás de esa falta de voluntad hay perfeccionismo o miedo al fracaso.
El problema es que, al final, cuando vemos las orejas al lobo (porque acaba el plazo de presentar un informe, porque mañana es el día del examen y no he comenzado a estudiar, porque tengo que ir a una entrevista y no le he echado un vistazo a mi CV,…), entonces decimos: “uff, ¿Por qué lo dejo siempre todo para el final?”. Pero eso ya no sirve de nada. Tenemos que conseguir gestionarlo antes. Si algo realmente es prioritario, tenemos que ir trabajándolo con mayor interés desde el principio, para evitar llegar al momento de tensión, de tener que correr, porque tiene que ser ya ahora y no hay segundos que perder.
La única manera de vencer a esta enfermedad es ir al gimnasio de la voluntad. De lo contrario, la pereza alimentará esta enfermedad. En este gimnasio hay una serie de aparatos, que al final desarrollan el músculo de la Voluntad. ¿Quieres conocerlos?
1º Prepara tu espacio. Es bastante más fácil trabajar en un lugar que esté limpio y ordenado. Recuerda siempre que lo exterior nos muestra también el interior. Si quieres que tu interior esté ordenado, ordena tu mesa de trabajo. J
2º Anota todo aquello que tienes/debes/quieres hacer. Esto te ayudará a tener en la mente todas las cosas que pretendes hacer. Al tenerlas presentes, podrás organizarte mejor.
3º Haz distintas columnas: una con lo URGENTE/IMPORTANTE, otra con lo NO URGENTE/IMPORTANTE, otra con lo URGENTE/NO IMPORTANTE y otra con lo NO URGENTE/NO IMPORTANTE. Las cosas que hayas puesto en la fila de NO URGENTE/NO IMPORTANTE, directamente olvídalas. No dediques tiempo a ello. Las URGENTE/NO IMPORTANTE, si puedes, delégalas, o déjalas para el final del todo. Si no son importantes, no pierdas tu valioso tiempo en ellas. Céntrate en las URGENTE/IMPORTANTE y en las NO URGENTE/IMPORTANTE.
4º Rompe la tarea en mini proyectos. Si la tarea es demasiado grande, es bueno que la partas en trocitos. Trocitos de máximo 1 hora. Así tu cerebro no se cansa de la tarea y, poco a poco, vas consiguiendo avanzar hasta el fin de la tarea. Si la rompes en trocitos, es más fácil empezar y terminar.
5º Crea tu propio sistema para hacer la tarea. Hay personas que quieren comenzar antes con lo URGENTE/IMPORTANTE y luego, una vez terminado, se ponen con lo NO URGENTE/IMPORTANTE. Otras personas prefieren ir combinando: hacen varias cosas URGENTE/IMPORTANTE y en lo mezclan con algo NO URGENTE/IMPORTANTE. Yo lo que hago es hacer un tiempo para cada cosa: a cada tarea le marco un tiempo. Por ejemplo, si tengo que hacer una llamada, que durará 15 minutos, me la pongo a X hora y le destino 20 minutos. Si tengo que hacer unos apuntes para un curso (que es importante, pero no urgente), le marco 1 h. Y así, voy delimitando el tiempo de cada tarea. Para ello puedes ponerte una alarma del móvil.
6º Apaga cualquier interrupción. Pon en silencio el móvil, desconéctate de internet. Por lo menos cuando estés haciendo una tarea NO URGENTE/IMPORTANTE.
7º Prémiate de vez en cuando. Yo, por ejemplo, cuando dedico tiempo de calidad a una tarea NO URGENTE/IMPORTANTE, meto 1 € en una hucha, y luego voy a cenar con mi marido.
8º Descansa. Dedica tiempo también para descansar. Cinco o diez minutos como mucho, pero tu cuerpo también necesita tiempo de descanso antes de seguir con otra tarea.
Si vas al gimnasio y haces estos aparatos, tu voluntad se hará más fuerte y la enfermedad de la procrastinación se irá. ¿Te apuntas al gimnasio? Si quieres compartir otras cosas que haces tú para poner el músculo de la voluntad más fuerte, todos saldremos ganando.

 

 

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8 Comments
    • Anónimo
    • 16 junio, 2016
    Responder

    Me encanta todo lo que escribes. Millón de gracias

    Alexis D.

    • Anónimo
    • 17 junio, 2016
    Responder

    Fácil, no es, aunque si vas dando pasitos las cosas van fluyendo…

    Gracias Élida por este recordatorio, que voy a compartir porque creo que a mucha gente le puede ayudar.

    Besos,

    Pilar O.

  1. Gracias, Alexis. Eres muy amable. Me alegra que te guste… y sobre todo que te sirva.

    Un beso

  2. Efectivamente, no es fácil, sobre todo al principio, Pilar.

    Pero, como tú muy bien dices, los pasitos van generando un nuevo hábito.

    Y ese nuevo hábito ten por seguro que nos hará más felices.

    Un beso enorme

    • Anónimo
    • 20 junio, 2016
    Responder

    Hola!

    Comparto mi truco con vosotros, a mi me ha ayudado mucho.

    He creado una excel con las tareas que quiero hacer. En un desplegable tengo mis tareas/objetivos prioritarios (desde estudios, familia, hogar, alimentación…). Cada día anoto a qué hora empiezo y acabo cada tarea.

    De este modo al acabar el día puedo ver no sólo el tiempo dedicado a todo lo que quiero en mi vida, sino que también me sirve para ver los huecos en blanco, tareas que no están en mi lista, puedo ver antes de qué tareas procrastino, cuánto rato procrastino, qué he hecho ese rato de procrastinación…

    Tres días viendo huecos en blanco y tareas que se alargaban en el tiempo fueron suficientes para ponerme manos a la obra para cambiar cosas. La uso todos los días y estoy encantada 🙂

    Siento la explicación tan larga, espero haberme explicado 🙂 Espero que vosotros también encontréis vuestra idea feliz para combatir esta "enfermedad".

    Ánimo!

    Carmen C.

  3. ¡¡Muchas gracias, Carmen!!

    Tienes toda la razón del mundo. Con sólo tres días viendo huecos en blanco y tareas que se alargan demasiado en el tiempo… ¡¡es más que suficiente para ponernos manos a la obra para solucionarlos!!

    Gracias por compartir tu "truco"

    • Anónimo
    • 4 julio, 2016
    Responder

    Procrastinación. Una palabra rara para definir un comportamiento muy habitual, nada raro.

    Gracias Élida por tu artículo, lo comparto a mis conocidos.

    MªJoti G.

  4. Gracias por compartirlo, MariaJoti. Es cierto, es una palabra rara para definir un comportamiento MUY habitual. Todos lo hemos tenido, lo tenemos y lo tendremos a lo largo de nuestra vida. Por eso es tan importante ir al "gimnasio"

    Besos.

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