2017. Se nos presenta un año nuevo. Blanco. Todo por hacer. Todo por escribir.
Pienso en la enorme diferencia que hay entre vivir 365 días o vivir un día 365 veces. Léelo de nuevo, por favor. No es lo mismo. Lamentablemente mucha gente vive el mismo día 365 veces. No hay variación, no hay cambios. Siempre es lo mismo. Si es bueno, genial… si no lo es,… ¡¡vaya!! el mismo día 365 veces.
Piénsalo, por favor: ¿quieres vivir 365 días o 1 día 365 veces? De tu respuesta dependerá tu compromiso; de él, tus acciones; y de ellas, tus resultados.
Si quieres, puedes empezar con estas pequeñas pautas:
+ Escribe en un papel 10 cosas que te gustaría lograr en este año.
+ marca cuándo quieres conseguirlas
+ “vota” del 1 al 10 cada una de esas cosas en el grado en que realmente las deseas (siendo 1 poco y 10 deseo total)
+ elimina aquellas que desees en grado 7 o menor. O reformúlalas de modo que su puntuación sea más alta
+ para el primer deseo-objetivo, escribe 4 acciones concretas (sin filtros, sin censura) que podrías hacer para conseguirlo. Haz lo mismo para cada una de sus aspiraciones.
+ elije una acción concreta que DECIDAS hacer y marca el día exacto en que la vas a hacer.
+ y luego, dentro de una semana, o dos, vuelve a mirar ese papel. Y marcate la siguiente acción.
Ojalá llegues al final de 2017 con la satisfacción de haber VIVIDO tu vida. Y de haber conseguido tus objetivos.
Comenzamos un libro en blanco, en cada página podrás construir historias ¿Qué historia te gustará que cuente tu libro del 2017?
FELIZ AÑO

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No es lo mismo vivir 365 días que 1 día 365 veces. Muy bueno.
Yolanda M.
Muy interesante reflexión!
Salva R.
Me encantas, Elida. Cada post es una perla
Luis A.
Tan sencillo que parece, y a la vez tan difícil!
Almudena P.
Pues si, no es lo mismo Yolannda. Por eso es bueno tomar conciencia de cómo vivimos nuestros días y cómo queremos vivirlos.
Un beso enorme
Gracias Salva. Me alegra que te parezca interesante
Luis, echaba de menos tus comentarios… ¡qué bueno volver a leerte!
Bueno, Almudena, habrá cosas que sean difíciles y otras que sean sencillas.
Al final, te puedes comer un elefante, eso sí ¡tienes que partirlo en trocitos! ¡¡no puedes comerlo entero!!
A ti por el post.
Crecer y evolucionar es una sabía elección que no todo el mundo quiere emprender. Un abrazo!
Yolanda M.
Gracias a ti Élida, por aportar valor con tu post a quienes están dispuestos a ponerse manos a la obra para dar un mayor sentido a la vida, viviendo los 365 días!!
Un saludo!
Salva R.