21 de Octubre de 2015. A las 4:29, aterriza Marty McFly en el futuro. Muchos fan de la serie Regreso al Futuro lo están esperando. Desde 1989.
Yo, aunque no soy fan de esa peli, la vi cuando era más joven. Muchas cosas que hace 26 años eran totalmente del futuro, a día de hoy son cosas normales. Por ejemplo, las videoconferencias. Otras no tanto, como que los coches vuelan.
Sin embargo, hay una cosa que es muy, muy, muy frecuente. ¿Cuál? –preguntarás-. Lo más frecuente no son las videoconferencias, ni las prendas inteligentes, ni las gafas que permiten responder al teléfono, ni el horno microondas, ni el cine 3D, ni el pagar con un chip (bueno, Marty McFly, podía pagar simplemente con la huella del pulgar). No. Hay algo más frecuente aún en nuestra sociedad.
¿Qué? Nuestra capacidad de “volar” al pasado y de “volar” al futuro. Es algo que los humanos hacemos, prácticamente, todos los días. Bien en pensar “Si hubiera…”(dicho, hecho, estudiado, etc.) o bien en pensar “cuando consiga…” (un ascenso, una esposa, un hijo, cantarle las cuarenta a un compañero,… Todos los días, la gran mayoría, pasamos algo de nuestro tiempo en el pasado o en el futuro.
Y lo peor es que muchos pasan MUCHO tiempo, o en el pasado o en el futuro. Y al final se olvidan de VIVIR el presente. Y el presente es lo único que realmente tenemos. Es lo único que tenemos… durante el resto de nuestra vida.
Nos cuesta mucho vivir el presente. Preferimos detenernos en pasado, pensando ¿qué hubiera pasado si hubiera dicho esto?o ¿qué hubiera pasado si hubiera hecho esto? Pero el pasado es el que es. Y no podemos cambiarlo. O bien, preferimos soñar con el futuro, o tener pesadillas con él. Pensando, “Cuando consiga un ascenso y tenga más dinero, voy a pasar más tiempo con mi familia”, o cuando sufrimos por hipótesis, pensando en cosas que no sabemos si van a pasar, pero que pensarlas nos hacen sufrir. Y la mayoría nos perdemos vivir en el PRESENTE.
No tengo la receta mágica. Pero creo que consiste en estar plenamente viviendo el ahora. Si estoy haciendo un informe, me centro en el informe, y no dejo que vengan a mi cabeza pensamientos de cuando se lo entregue a mi jefe o del compañero que me hizo la vida imposible al no darme los datos que necesitaba. Si estoy en el parque con mis hijos, me centro en mis hijos, y no en lo que me ha pasado esta mañana en el trabajo o en lo que voy a hacer cuando llegue a casa.
Porque Marty McFly era un personaje de una película. No era real. Pero nuestras vidas lo son. Y si queremos vivirlas sólo tenemos un momento: HOY.
Así que tú eliges quién quieres ser: un personaje de película de ciencia ficción o una persona real. Tú eliges si quieres vivir en el pasado, en el futuro… o si quieres vivir en el presente. Es tu elección. ¿Qué eliges?
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es complicado…
Rena F.
¡Me encantó!
¡¡Sobre todo eso de estar con mis hijos y verdaderamente ESTAR con ellos y disfrutarlos!!
Estoy totalmente de acuerdo de que nosotros ELEGIMOS que pensar y como resultado ¡que vivir!
No es fácil pero… La práctica hace al maestro. ¡Todo está en decidir!
¡¡Saludos!!
Cynthia R.
Ay, Rena, claro que es complicado. Por eso he dicho que "NOS cuesta mucho vivir en el presente", por eso todo el rato he usado la primera persona del plural. Porque a todos nos cuesta.
Por eso he dicho "no tengo la receta mágica". ¡¡Ojalá la tuviera!!
Pero tengo dos cosas muy claras:
– la primera es que nuestro cerebro tiende a irse al pasado (para revisar qué tal ha hecho algo, para pensar de qué otra manera podría haberlo hecho, etc.), o tiende a irse al futuro (para imaginarse que puede pasar, que puede hacer, que peligros pueden surgir, etc.). Y en ambas tendencias, está evadiendo el presente. Pero el cerebro, como cualquier músculo, se puede entrenar. Porque al final son hábitos… y cualquier hábito se puede cambiar.
– la segunda es que la forma de cambiar ese "hábito" es tomar conciencia de lo que estás haciendo en ese momento: si es un informe, tomo conciencia de que mi presente es hacer ese informe. Si es estar en el parque con mis hijos, tomo conciencia de que mi presente es estar en el parque con mis hijos. La toma de conciencia es la que nos lleva a vivir en el presente.
¿Fácil? No. ¿Imposible? Tampoco. Poco a poco. Pero es una ELECCIÓN
Un beso enorme
Nosotros ELEGIMOS qué pensar, claro que sí, Cynthia. Sobretodo si somos conscientes de nuestros pensamientos (si no, probablemente nuestros pensamientos estén dirigidos por el subconsciente). Pero lo que si que pasa es que, en base a nuestra elección, el resultado es como vivir.
Me gusta lo que dices: "No es fácil pero… La práctica hace al maestro. Todo está en decidir!" ¡¡Me encanta!! La clave está en decidir. Y eso radica exclusivamente en nosotros mismos.
Gracias por compartir tu opinión. Un beso transoceánico