Hay días que todo te sale mal, a veces hasta el tiempo parece que está confabulado contra ti. Esos días, la tristeza, la rabia o el miedo te parecen tu segunda piel. Y tú te preguntas ¿por qué me sale todo mal? O te dices a ti mismo ¡Soy un desastre!
Me gustaría ayudarte en esos momentos. ¿Cómo? Con una sencilla explicación.
Mira, hay cinco emociones básicas: felicidad, tristeza, ira, asco y miedo. Nuestro cerebro desde hace miles de años está atento a esas emociones (luego hay más, estas son las básicas, de las que luego salen las demás). Todos tenemos todas. Lo que pasa es que desde hace miles de años, prestamos menos atención a las emociones positivas que a las negativas. ¿A qué se debe eso? Sergio Fernández, en su programa Pensamiento Positivo, dice que “nuestro cerebro está preparado para la supervivencia y no para la felicidad”. Es decir, en la evolución, nuestro cerebro ha ido prestando más atención a las emociones negativas, simplemente (¡o grandiosamente!), para lograr sobrevivir. El miedo es una emoción que me está intentando decir algo, y ese algo es importante que lo escuche. La felicidad es un estado placentero, y el cerebro le hace algo menos de caso, porque no está en juego mi supervivencia. En cambio, en el miedo si lo está.
Esto significa que no es que todo me salga mal, ni que sea un desastre, sino que mi cerebro siempre va a tratar detectar las cosas que no funcionan. Porque me quiere, porque quiere que yo siga viva.
Así que es importante que en esos momentos te trates “algo” mejor de lo que te sueles tratar. Déjate de decir que eres un desastre, o que no tienes remedio, o que nunca vas a conseguir mejorar en ese tema. Tú puedes decidir qué quieres hacer con esa emoción. Lo más importante no es rechazar la emoción negativa, sino aprender a gestionarla. Si la rechazamos caemos en la reacción, y eso nos lleva a que la emoción nos controle. Si la gestionamos, aprendemos a ser como queremos ser. Tú lo gestionas. Y eres más feliz.
Te propongo un ejercicio: cada noche, durante 15 días seguidos, piensa 5 cosas buenas que te han pasado (¡o 10 si te atreves!). Al principio te costará, porque el cerebro está más centrado en lo negativo. Pero gracias a la neuroplasticidad de nuestras neuronas, si tú poco a poco vas “educando” al cerebro a buscar las cosas buenas, el se acostumbrará a hacerlo luego como un hábito.
Al final, así vas incrementando tu inteligencia emocional que es la capacidad para reconocer sentimientos propios y ajenos, y la habilidad para manejarlos. Al final es aprender a caminar por nuestras neuronas y ayudarles a crear buenas sinapsis.
¿Te atreves a cambiar el foco de atención?

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Eres un soplo de aire tan limpio que embriaga, me encanta leer tus post.
Millón de gracias, en estos tiempos vamos necesitando aprender a desaprender con mas urgencia.
Alexis D.
¡Me gusta! Lo comparto en mis redes
Cris
Comparto
Lela
Excelente. Me encantó la parte de aprender a gestionar la emoción negativa, eso es lo que debemos hacer para no vivir en un descontrol total.
Gracias
Marcalida Q.
A veces lo negativo parece desbordarnos desde luego. Saber entender algo más de nuestro cerebro es emocionante!!!!
Pilar F.
¡¡Muchas gracias, Alexis!! Qué bonito lo de soplo de aire tan limpio 🙂
Tienes mucha razón, es urgente aprender a desaprender. Ojalá artículos como éste ayuden a ese cometido.
Gracias Lela
Gracias por tu opinión, Marcalida. Es sumamente necesario que aprendamos a gestionar la emoción negativa. ¡¡Debería ser una asignatura obligatoria en los colegios!! Cuando gestionas bien la emoción negativa, controlas tu propia vida.
Un beso enorme
Gracias Elida por enseñarnos tantas cosas.
Feliz día de Reyes para ti y tu bonita familia.
comparto.
Carmen R.
Jajaja, a todos nos pasa que lo negativo nos desborda a veces, Pilar. Por eso es básico conocer cómo funciona nuestro cerebro y crear nuevos hábitos.
Gracias por compartir tus palabras, enriquecen mucho el artículo, igual que las de los demás.
Ohhh! ¡Gracias Carmen! Cuánto me alegra ver que lo que escribo pueda ser útil.
Gracias por tus buenos deseos para el día de Reyes. Igualmente para ti y tu preciosa familia.
Me encanta!!! Lo comparto
MJosé T.
Genial!! Lo comparto
Lola G.
Interesantísimo!!! Lo comparto
Alicia S.
Lo pondré en práctica!
Olga W.
¡Gracias María José! Me encanta que te encante ;-D
¡Muchas gracias, Lola! Me alegra que te sea útil.
¡Gracias Alicia! Me alegra que te resulte interesantísimo.
¡Me alegro, Olga! Seguro que lo consigues, al final es crear hábitos.
Besos
Gracias! Al menos lo intentaré!
Besos,
Olga
Gracias Elida!
Voy a transformar el ejercicio q nos propones en una oportunidad de crecimiento para mí y todo el que se una a mi reto.
Cristina T.
Es estupendo ver con claridad… discurrir para entender que al contrario de que ciertos aspectos que hago negativos y me anulan,,, con luz de entendimiento veo que soy algo valioso por naturaleza.
Gracias, muchisisimas gracias. Me hace mucho bien ahora a trabajarlo.
Carla D.
Super interesante
Rena L.
Me alegra que el ejercicio que he puesto te sirva, Cristina. No es mío, en su momento me lo dieron a mí.
Un beso enorme
¡Claro que eres algo valioso por naturaleza, Carla!
Besos
¡Gracias Rena!
Me está gustando mucho, cada día anoto en mi agenda al menos 5 cosas y cada vez encuentro más.
Quiero hacer un vídeo de reflexión cuando acabe los 15 días que recoja mi experiencia y pueda inspirar a otros.
Gracias, Élida
Elida gracias como nos ayudan tus comentarios!!
Tu sigue, a mi me sirve mucho!!!
María G.
¡Cuánto me alegro, Cristina! Al final estás creando el hábito de poner la mirada en las cosas buenas. Por eso cada vez encuentras más cosas buenas. 😉
Gracias Maria. Tus palabras me animan a seguir escribiendo. Mi para qué mayor es ayudar a otra persona con mis escritos.
Un beso enorme
Es curioso Elida, cada vez que abro internet pienso ¿que parrafada estimulante habrá escrito hoy mi amiga? y siempre deseando leer tus cosas…
Concha C.V.
Totalmente de acuerdo , yo utilizo una aplicación que se llama “5 minute journal” y te pregunta las 3 cosas buenas que te han pasado en el día. Al principio cuesta, pero luego lo difícil es no poner solo 3 cosas. Ayuda a darte cuenta de todo lo bueno que tienes al lado y lo bendecido que eres 🙂
Carlos H.
Gracias lo hare
Nuria H.
Muy cierto Elida. No se si exactamente durante quince días pensando con focalidad en lo positivo cambia como tal la plasticidad neuronal.
Lo que está claro, es que en el fondo lo que dices es ya más que una evidencia científica. La neuro o psicofaemacologia no es la única que cambia ciertas “tendencias” o funcionamiento cerebral en algunos ámbitos. Ya existe la suficiente evidencia científica que avala qué cierto trabajo cognitivo mejora en parte la plasticidad o funcionamiento cerebral en algunos sistemas cerebrales como bien dices.
Un beso
Maica O.
¡Qué bueno, Carlos!
Gracias por compartir la aplicación, ¡tomo nota!
Efectivamente, cuando te “obligas” a buscar cosas por las que dar gracias, cada vez te resulta más fácil y, al final, lo difícil es seleccionar las cosas que quieres poner si sólo puedes poner tres.
¡GRACIAS!
Nuria, ¡luego me cuentas qué tal!
Ok gracias, te lo contare.
Nuria
Teniendo en cuenta la increíble capacidad para crear nuevas conexiones neuronales parece algo muy lógico.
Además podemos “darle la vuelta” a nuestra gran capacidad de “recreación” de situaciones pasadas para que también a nivel hormonal invirtamos esa tendencia protectora de nuestro cerebro tan desarrollado para evitar hipotéticos peligros en un futuro y que las descargas hormonales no sean las propias del estrés. Compensar esos excesos de liberación de cortisol y de catecolaminas con más serotonina, melatonina…
Pero como no somos autómatas hechos de pura materia ciega abandonada a un mecanicismo reduccionista tendremos también presente que nuestra alma es profundamente libre y que la voluntad puede trabajar para dar sentido a lo que sucede, para amar en las situaciones más complicadas, para centrarnos en todo lo bueno que tenemos y, si es el caso de ser creyente, saber que la providencia de Dios y su Gracia presuponen nuestra naturaleza pero a la vez la superan.
Miguel Ángel O.
Además de estar gratamente sorprendida por el nivel que ponéis ambos hermanos con vuestros comentarios, lo cual me encanta y os lo agradezco muchísimo, estoy totalmente de acuerdo con el tema que has introducido Miguel Ángel y me ha dado para pensar un nuevo artículo.
Así que te contesto en él, OK?
Un beso