Ser quien quieres ser

Quien quiere ser

Si te tuviera frente a mi, me gustaría decirte que uno se tiene que plantear si está siendo realmente quien quiere ser. A veces nos tiene que pasar algo muy grande en nuestra vida (¡un ictus!) para que nos lo tomemos en serio lo de buscar quien quiero ser. Uno se tiene que ver con ojos de potencial, es decir, tiene que ser capaz de ver más allá de lo que soy hoy. Todos tenemos un David dentro de nuestro mármol. Está dentro. Seguro. Lo que pasa es que aún no lo hemos esculpido del todo. Pero está.

Somos más fuertes de lo que nos parece

También me gustaría convencerte, con mi historia personal, que todos somos más fuertes de lo que nos parece cuando estamos en el día a día. Que a veces no nos lo creemos, que no vemos nuestra fuerza. Pero está, sin duda.

Todavía soy pequeña

No creas que yo ya lo he conseguido. Me veo todavía muy pequeñita. Y lo digo con la máxima humildad que puedo. Tengo tanto que aprender de personas que son tan grandes. Recuerdo cuando murió María de Villota. Ella tuvo un accidente muy grave, que casi le llevó a la otra vida, y se recuperó poco a poco. Igual que yo. Y tuvo que luchar mucho para volver a llevar una vida “normal”. Igual que yo. Ella saco lo mejor de ella: su sonrisa, su aliento para los demás, su fuerza, sus ganas. …¡¡Ay!! No sé si puedo decir “Igual que yo” de nuevo. ¡¡Yo sigo aprendiendo a ser lo que quiero ser!! Pero en mi interior, una vocecita me dice: “a ver Élida, esto es como los santos. Hay grandes santos y otros más de andar por casa. No puedes comparar a Francisco de Asis, con un santo desconocido, pequeño. Francisco fue un superSanto. Pero el pequeño también triunfo en lo que triunfan los santos: en el AMOR. Y los dos están en el cielo. Pues esto es lo mismo. Maria de Villota fue una Super-figura. Y tú eres pequeña, pero también puedes ayudar a otros a vivir con más plenitud,… porque tú eres la primera que lo intenta”. Y esa vocecita me impulsa a seguir dando lo mejor. Y a ser quien quiero ser y a ayudar a otros a ser quien quieren ser.

Mira tu potencial

Así que, si te tuviera frente a mí, te diría: no te compares y busca dar tu mejor versión. Sé quien estás llamado a ser. Mira tu potencial. ¿Qué vas a hacer con él? No lo dejarás enterrado, ¿verdad?

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4 Comments
    • Anonimo
    • 22 noviembre, 2018
    Responder

    Elida…gracias por tus reflexiones, siempre acertadas y enriquecedoras!

    Te admiro por ello pero sobre todo por haber superado un ictus con todo lo q ello implica (mi vision como logopeda me permite hacerme una idea de lo q has superado).

    A partir de tu reflexión me han llegado unas preguntas q llevan tiempo rondándome…cómo saber si verdaderamente tu potencial está ahí o tienes q dar un golpe de timón para reinventar la vida profesional?? Y cuando lo haces, te encuentras con la dicotomía…soy verdaderamente potente en lo q estoy haciendo q lo veo tan fácil q ni veo lo q hago o tengo q seguir en el camino de reinventarme profesionalmente aunque sea un camino intenso y arduo? Como tomar la dirección adecuada?

    Gracias,

    Raquel

    • Anonimo
    • 22 noviembre, 2018
    Responder

    Buenísimo.

    Cristina B.M.

    • Elida Peñalver
    • 23 noviembre, 2018
    Responder

    Raquel, ¡¡GRACIAS por tus palabras!! Sí, es cierto. Una persona que trabaja en algo relacionado con los ictus se puede hacer bien la idea. Estoy muy contenta de mi evolución, aunque reconozco que no es sólo mia. Ha sido gracias a muchísimas personas que rezaron por mi.

    Respecto a las preguntas que te surgen… Enhorabuena, es genial cuando la persona se plantea cosas que están en su interior. Me parecen preguntas tan poderosas que, si me permites, voy a tomar un tiempo para buscar mi respuesta.

    Un beso enorme.

    Élida

    • Elida Peñalver
    • 23 noviembre, 2018
    Responder

    ¡GRACIAS, Cristina!

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