Cómo Evitar el Modo Bombero. Hay algo que va antes de gestionar tu Tiempo: tu propósito.

Cómo dejar de apagar fuegos y empezar a gestionar tu tiempo de manera efectiva

Propósito o apagar fuegos. Vamos a ver lo importante para gestionar el tiempo.

¿Te sientes como un bombero apagando fuegos?

¿Cuántas veces te has sentido como un bombero apagando fuegos, día tras día? Siempre estás ocupado. Sin embargo, al final del día sientes que no has avanzado en lo realmente importante.

¿Te has parado a pensar si lo que estás haciendo es de verdad importante para ti?

La gestión del tiempo es un reto para todos, especialmente si tienes que lidiar con tareas urgentes y decisiones difíciles todos los días.

Sin embargo, trabajar duro no siempre significa ser eficiente.

Desde 2007 trabajo como coach y muchas personas me han contratado para que les ayude en su productividad y gestión del tiempo. Se daban cuenta de su mala gestión del tiempo. No porque no trabajaran duro, sino porque se sentían atrapadas en un ciclo interminable de urgencias. Tan ocupadas apagando fuegos que no les quedaba tiempo para lo que de verdad importaba.

En la rueda continua del hámster. Corriendo, pero sin avanzar.

Lo urgente vs. lo importante

Esto es más común de lo que imaginas.

Probablemente, muy probablemente, te pasa a ti.

El problema está en que solemos confundir lo urgente con lo importante. Y esa es una gran trampa.

Dwight D. Eisenhower, en su tiempo como general y luego como presidente de EE. UU., entendió esto a la perfección. Él decía:

“Lo que es importante rara vez es urgente, y lo que es urgente rara vez es importante”.

 

Luego, Stephen Covey lo tomó prestado para crear su famosa Matriz de Administración del Tiempo, ayudando a las personas a priorizar mejor sus tareas (puedes buscarlo en su famoso libro “Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva”).

Covey muestra que debes enfocarte en las actividades importantes que te acercan a tus metas a largo plazo, en lugar de perderte en las urgencias del día a día, como responder emails o solucionar problemas menores.

¿Por qué las urgencias me atrapan, Élida?

Las tareas urgentes son esas que quieren atención inmediata: responder un correo electrónico, solucionar un problema del trabajo, atender una llamada. Estas cosas, aunque a veces inevitables, no necesariamente nos llevan hacia nuestros objetivos.

Por el contrario, lo importante, es aquello que, aunque no exige atención inmediata, nos acerca a nuestras metas a largo plazo. Esos pasos que nos alinean con lo que realmente queremos.

El gran reto está en encontrar el equilibrio entre ambas.

¿Cómo salir de la rueda del hamsters?

El primer paso para salir del ciclo de urgencias es ser sincero contigo mismo y observar cómo estás usando tu tiempo. Puedes pregúntarte:

  • ¿Cuántas horas del día se te van en lo urgente, sin dejar espacio para lo importante?
  • ¿Cuántas veces has pospuesto lo que de verdad te apasiona o te acerca a tus objetivos, porque algo urgente “no puede esperar”?
  • ¿Cuántas veces has dejado de hacer algo importante porque “no tienes tiempo” pero sí pasas 30 minutos haciendo scroll infinito en redes sociales?

Sé honesto contigo mismo. Si no, te haces trampas en el solitario. Solo te engañas.

¿Y por qué lo harías? Porque a veces, evadir este tema te permite esquivar esas decisiones difíciles, esos aspectos conflictivos de tu vida que prefieres no enfrentar.

Pero vivir apagando fuegos no es vivir.

Gestionar bien el tiempo no significa hacer más cosas en menos tiempo, sino hacer las cosas correctas.

¿Has pensado alguna vez cuál es tu propósito, tu misión?

Para saber qué es lo correcto, primero necesitas saber tu propósito, tu misión. Sin un propósito bien claro, te mueves como un pollo sin cabeza, yendo de tarea en tarea, pero sin avanzar de verdad.

Una vez que tienes claro tu propósito, tus prioridades se recolocan inmediatamente. De repente, las tareas urgentes dejan de parecer tan críticas, porque sabes que hay algo más grande hacia dónde dirigir tu foco.

Parece mágico. Pero, no, no es magia. Ya sabes que yo nunca hablo de magia contigo, hablo de neurociencia. Tener un propósito te permite enfocarte en lo realmente importante, porque tu cerebro se alinea con tus metas a largo plazo, reduciendo la dispersión.

Planifica pensando en tu propósito

Una vez que tienes claro tu propósito, la planificación se vuelve más sencilla.

Tienes que decidir qué es realmente importante para ti, y enfocarte en esas tareas que te llevarán, paso a paso, a cumplir tu propósito. Esas tareas importantes que te ayudarán a avanzar y dejar de lado aquellas que solo consumen tu tiempo sin aportarte valor.

Salir del modo bombero es posible.

No fácil, pero posible.

Es posible si tomas decisiones diarias sobre cómo priorizar tu tiempo.

Porque sí, muchas veces vas en piloto automático, ¿verdad?

Te invito a que reflexiones sobre tu tiempo… y tu propósito.

Si este tema resuena contigo, te invito a que reflexiones sobre tú propósito, sobre qué tareas diarias son realmente importantes, cuáles son urgentes y cuáles solo están ahí robando tu atención con recompensas rápidas y pasajeras.

Si quieres que hable más sobre esas recompensas rápidas, pónmelo en comentarios, (con que pongas Rápida es suficiente, para que no pierdas tiempo). ¡Te leo!

 

Proposito-camino-vida-metas_Elida_Coach

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